
El Gobierno español asume la pérdida del apoyo de Junts hasta el regreso de Puigdemont
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El Gobierno de Pedro Sánchez enfrenta un escenario complejo tras la confirmación de Junts de que votará en contra del decreto del escudo social en el Congreso. Esta decisión, que se suma al rechazo previo de la formación independentista junto a PP y Vox, obliga al Ejecutivo a buscar alternativas para mantener la protección social implementada durante la pandemia.
Junts mantiene su postura de ruptura
La portavoz de Junts, Míriam Nogueras, justificó el voto en contra argumentando que el decreto mezcla el escudo social con la “ocupación”, en referencia a la prohibición de desahucios que consideran un “coladero”. Nogueras afirmó que no están dispuestos a “engañar” y reiteró su apoyo al escudo social, pero no a la ocupación.
Esta postura inflexible de Junts ha llevado al Gobierno a dar por perdido su apoyo, al menos hasta que Carles Puigdemont regrese a España tras la aplicación de la ley de amnistía. En Moncloa estiman que este escenario podría darse en primavera, una vez que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre la ley y el Tribunal de Justicia de la UE emita su dictamen.
Alternativas para el escudo social
Ante la derrota en el Congreso, el Gobierno explora diferentes fórmulas para mantener las medidas de protección social. Si bien descartan presentar un tercer decreto, confían en instrumentos existentes como el bono energético, las entregas a cuenta a las comunidades autónomas y la actualización del Ingreso Mínimo Vital.
Una ministra del Gobierno señaló que las comunidades autónomas, mayoritariamente gobernadas por el PP, tienen obligaciones estatutarias en materia de emergencia habitacional para personas en situación de vulnerabilidad y deberán dar respuesta a los desahucios.
Tensión en un momento clave
La tensa relación con Junts se produce en un momento delicado para el Gobierno, que tiene previsto presentar los Presupuestos Generales del Estado en las próximas semanas. Fuentes gubernamentales reconocen que la formación independentista no está en condiciones de aprobar los presupuestos y lamentan la falta de capacidad de diálogo.
A pesar de esta situación, el Gobierno mantiene la intención de aprobar las cuentas públicas, aunque Pedro Sánchez haya asegurado que podría acabar el mandato sin sacar adelante los presupuestos en toda la legislatura.












