
Visita del Papa León XIV a Canarias: el Gobierno estudia suspender las clases y teletrabajar
La Iglesia y los organizadores de la visita del papa León XIV a Canarias han pedido que no haya clases en Gran Canaria el 11 de junio y en Tenerife el 12 ante la movilización sin precedentes que se espera. El delegado del Gobierno, Anselmo Pestana, y el obispo auxiliar de la Diócesis de Canarias, Cristóbal Déniz, han hecho además un llamamiento a las administraciones públicas y a las grandes empresas, para que faciliten el teletrabajo y a los ciudadanos para que eviten usar el coche particular.
Ambos se han reunido este miércoles en Las Palmas de Gran Canaria con los cuerpos de seguridad implicados en el dispositivo de movilidad que velará por el recorrido del Papa.
La visita comenzará en el muelle de Arguineguín y culminará en el Estadio de Gran Canaria, donde se espera congregar a más de 60.000 personas. Para asistir a este acto masivo será necesaria una inscripción previa que se gestionará por orden de llegada, según ha avanzado el obispo auxiliar.
El delegado del Gobierno, Anselmo Pestana, ha calificado el evento como “el reto más importante que he tenido yo en estos seis años”.
Pestana ha asegurado que ninguna de las cumbres europeas o visitas de estado que ha gestionado se asemeja a este acontecimiento. “Nada se le parece ni muy de lejos al a este evento que vamos a tener en Gran Canaria y que vamos a tener también en la isla hermana de Tenerife”, ha afirmado.
Para garantizar la seguridad, se desplegará un operativo “nunca visto en Canarias”, con la movilización de miles de agentes, incluyendo un refuerzo de 1.200 agentes de la Policía Nacional desde la península.
El objetivo es que la visita sea “un éxito para Gran Canaria, un éxito para Canarias y, por supuesto, una proyección de España también hacia el exterior, de que sabemos organizar las cosas y sabemos afrontar retos importantes”, ha añadido Pestana.
La organización ha subrayado la importancia de utilizar el transporte público, especialmente las guaguas, para acceder a la zona de Siete Palmas. Se busca que el vehículo privado
Pestana ha recalcado que esta medida es “la clave para que todo funcione”.
Se estima que, además de las 60.000 personas inscritas, habrá “muchas decenas de miles de personas más” que intentarán ver al pontífice en sus traslados. Para gestionar esta afluencia, se ha diseñado un plan de tráfico que contempla hasta 48 cortes de carretera puntuales al paso de la caravana papal.
Por su parte, el obispo auxiliar, Cristóbal Déniz, ha expresado la ilusión de la Diócesis de Canarias ante un “acontecimiento que todos reconocemos que tiene un carácter de histórico”.
El gran objetivo, ha dicho, es que sea “aprovechado por el mayor número de gente de nuestro pueblo”. La inscripción, que se abrirá próximamente, podrá realizarse a través de parroquias, grupos o de forma personal.
Finalmente, ante la previsión de una concentración masiva de personas, los organizadores también han contactado con Telefónica para solicitar un refuerzo de los servicios de telecomunicaciones.
El objetivo es evitar un posible colapso de las redes móviles durante los actos principales de la visita papal.













