ENTRENAMIENTO EN PIRÁMIDE: EL TRUCO PARA GANAR FUERZA SIN UN ESFUERZO AÑADIDO

ENTRENAMIENTO EN PIRÁMIDE: EL TRUCO PARA GANAR FUERZA SIN UN ESFUERZO AÑADIDO
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ENTRENAMIENTO EN PIRÁMIDE: EL TRUCO PARA GANAR FUERZA SIN UN ESFUERZO AÑADIDO

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Es común entre los asiduos al gimnasio experimentar un estancamiento en su progreso. Sin embargo, el entrenamiento en pirámide puede ser una solución efectiva para superar esta barrera y seguir avanzando.

¿Cómo funciona el entrenamiento en pirámide?

El entrenamiento de fuerza es beneficioso a cualquier edad y actúa como una vacuna contra las enfermedades crónicas, ralentizando el envejecimiento. En personas mayores, no solo aumenta la masa muscular, sino que también combate la fragilidad, la osteopenia y la sarcopenia.

El principio fundamental del ejercicio de fuerza es la sobrecarga progresiva. Para que el ejercicio sea efectivo, es necesario aumentar gradualmente la carga para alcanzar y superar nuestros límites, sin importar la edad.

A nivel fisiológico, este proceso implica una comunicación entre el sistema nervioso y el tejido muscular. Cuando sometemos un músculo a una tensión mecánica superior a la habitual, se activa la vía de mTOR, un interruptor biológico que estimula el crecimiento y la adaptación de las células musculares.

Tradicionalmente, la sobrecarga progresiva se logra aumentando el peso o las repeticiones. Ambas estrategias son igualmente efectivas para ganar fuerza y masa muscular, pero con el tiempo pueden conducir al estancamiento.

Aquí es donde el entrenamiento en pirámide marca la diferencia. En lugar de mantener el mismo peso en todas las series, la pirámide implica variar la carga y las repeticiones de manera estratégica. Se puede comenzar con un peso ligero y muchas repeticiones, aumentando la carga gradualmente mientras se reducen las repeticiones.

También es posible invertir el proceso. Tras un calentamiento, se puede iniciar con un peso cercano al máximo que podemos levantar, disminuyendo el peso y aumentando las repeticiones en las series sucesivas. Incluso se puede aplicar una pirámide triangular, comenzando ligero, aumentando el peso y luego reduciéndolo nuevamente.

¿Cuál es el propósito de estas variaciones? Al comenzar con cargas ligeras, se produce una activación metabólica que mejora la circulación sanguínea y el suministro de oxígeno al tejido muscular, preparando las articulaciones y los tendones para las cargas pesadas posteriores, lo que reduce el riesgo de lesiones.

Además, existe un beneficio psicológico. Un estudio reveló que las series en pirámide generan una menor percepción del esfuerzo y aumentan el placer de ejercitarse, siendo tan efectivas como otras rutinas. Disfrutar más del ejercicio aumenta el compromiso, la constancia y reduce el estrés percibido.

Cómo hacer un entrenamiento en pirámide

El método de la pirámide permite jugar con la intensidad sin necesidad de equipos complicados. Un ejemplo práctico, utilizando una estructura de pirámide ascendente para ejercicios básicos, podría ser:

  • Sentadillas con peso (barra o máquina)
  • Press de banca (barra o máquina)
  • Remo con polea

Para cada ejercicio, se puede seguir esta progresión en pirámide:

  • 12 repeticiones con el 50% del peso máximo.
  • 10 repeticiones con el 60% del peso máximo.
  • 8 repeticiones con el 70% del peso máximo.
  • 6 repeticiones con el 85% del peso máximo.
  • Descanso de 60 segundos entre series.

Estos son ejercicios multiarticulares básicos que involucran varios grupos musculares a la vez. Si se desea añadir ejercicios que aíslan un músculo, se puede optar por una pirámide más corta (diez, ocho, seis) para no sobrecargar las articulaciones pequeñas.

El descanso entre series debe ser ajustado, recomendándose pausas de entre 60 y 90 segundos para las series pesadas y algo menos para las ligeras.

Lo más importante del entrenamiento en pirámide es su impacto en la motivación y el estado de ánimo, convirtiendo las rutinas en un desafío estimulante. Obliga a controlar los pesos, conocer los límites, cambiar el estímulo y el ritmo, lo que ayuda a superar el estancamiento.

Lo mejor de todo es que, sin darse cuenta, uno puede encontrarse más fuerte que antes.