¿Cuánta tierra batida y pelotas se necesitan para un torneo de tenis?

¿Cuánta tierra batida y pelotas se necesitan para un torneo de tenis?
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¿Cuánta tierra batida y pelotas se necesitan para un torneo de tenis?

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El Barcelona Open Banc Sabadell, un prestigioso torneo de tenis sobre tierra batida, revela los secretos logísticos que garantizan su calidad. Se utilizan aproximadamente 14 toneladas de arcilla durante la semana de competición para mantener las pistas en condiciones óptimas. Esta cantidad no solo cubre la superficie visible, sino que forma parte de un sistema de capas que asegura el bote perfecto de la pelota.

Aunque no siempre se utiliza todo el material comprado, la organización mantiene esta alta previsión para hacer frente a posibles eventualidades climáticas como vientos fuertes o lluvias intensas que puedan arrastrar el polvo.

El secreto de la tierra roja

La tierra roja, conocida como polvo de ladrillo, es en realidad arcilla cocida a altas temperaturas y triturada meticulosamente. Marco Vargas, jefe de mantenimiento de pistas del club, lidera un equipo de 13 personas dedicadas a cuidar cada detalle de las 18 pistas de arcilla. El trabajo comienza un mes antes del torneo para asegurar que todas las instalaciones estén listas.

Vargas explica que el equipo trabaja bajo la presión de ofrecer una superficie rápida pero que permita los deslizamientos característicos del tenis.

Composición y mantenimiento

La arcilla utilizada proviene de canteras naturales en España y se somete a un proceso de cocción controlado entre 750 y 950 grados. Luego, se muele siguiendo una granometría específica para el club, resultando en un grano de entre 0,6 y 1,3 milímetros que forma la capa superior de juego.

Debajo del polvo rojo hay capas de sellante y una base dura que evitan la formación de agujeros profundos. El mantenimiento diario comienza a las seis de la mañana, añadiendo tierra fresca y regando abundantemente para combatir el calor. Se utiliza un rodillo para nivelar el terreno y se esparce tiza para marcar las líneas blancas de forma manual.

Este cuidado intensivo asegura que no aparezcan zonas secas que puedan comprometer la seguridad de los tenistas o la regularidad del bote. Vargas prefiere los días calurosos porque permiten un trabajo más relajado y predecible.

El impacto del clima

Las condiciones meteorológicas alteran el comportamiento de la tierra batida. Vargas advierte que el mal tiempo es el peor enemigo de la pista, ya que la humedad la vuelve más lenta y pesada. La lluvia obliga a un mantenimiento especial de drenaje y al uso rápido de lonas. Un sol intenso requiere una hidratación constante para evitar que el polvo se levante.

Pelotas en juego

En cuanto a las pelotas, Dunlop proporciona un total de 12.000 pelotas para cubrir todas las necesidades de la competición. Richard Jackson, General Manager de Dunlop, coordina este suministro para asegurar que no falte material ni en los partidos oficiales ni en los entrenamientos.

Mayor demanda de pelotas para entrenamiento

El consumo de pelotas ha crecido debido a cambios en la normativa de la ATP para favorecer a los deportistas. Los tenistas ahora solicitan más bolas para sus entrenamientos, buscando acciones de preparación más específicas. Una gran parte de las 12.000 unidades se destina a las pistas de entreno, superando incluso la cantidad empleada en los encuentros del cuadro principal.

Cada bola de competición es inspeccionada físicamente para garantizar la máxima excelencia.

Tecnología y visibilidad

La tecnología detrás de estas pelotas ha evolucionado para ofrecer un comportamiento estable. Aunque la esencia sigue siendo un núcleo de caucho con recubrimiento de fieltro, los procesos de control de calidad son más estrictos. Toda la gira europea de tierra batida utiliza el mismo modelo de Dunlop para facilitar la adaptación de los deportistas.

El color amarillo de las pelotas se debe a una cuestión de visibilidad óptima para los espectadores y las cámaras de televisión, reemplazando al color blanco hace décadas.