
MORANTE DE LA PUEBLA: FAENA ANTOLÓGICA EN LA MAESTRANZA
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La faena de Morante de la Puebla en la tarde del jueves sigue generando ecos y comentarios. Carlos Herrera, en su programa ‘Herrera en Cope’, destacó la singularidad del evento, describiéndolo como un momento que transportó a los presentes “a otro tiempo y a otro siglo”.
Un Clásico con Vanguardia
Herrera subrayó la dificultad de describir la faena, argumentando que “el misterio del toreo cuesta contar”.
Explicó cómo “se mezclaron en una faena el clasicismo y la vanguardia”. A pesar de que el diestro de La Puebla del Río “falló con la espada”, la magnitud de su actuación trascendió la necesidad de trofeos para ser sacado a hombros.
Momentos Grabados en la Memoria
El comunicador resaltó las “ruedas monumentales lentas” que Morante ejecutó, calificando su actuación como “enciclopédica”.
A pesar de la imprecisión con la espada, enfatizó que “los trofeos quedan sólo a veces para las estadísticas”. En su análisis matutino, Herrera afirmó que “nada es tan pasajero como los 20 minutos de una faena pero son 20 minutos grabados y esculpidos en el mármol de la memoria para los afortunados que lo vieron”.
Una Historia del Toreo en el Albero
La actuación de Morante en el cuarto toro de la tarde quedará grabada en la historia de la plaza de toros de la Maestranza.
Desde las banderillas sentado en una silla de tijera hasta los diversos pases con el capote y la muleta, la faena ha sido calificada como antológica, reflejando una historia del toreo desde sus orígenes hasta la actualidad.
Puerta del Príncipe Cerrada
Tras la faena, jóvenes aficionados intentaron sacar a Morante a hombros, pero se les impidió abrir la Puerta del Príncipe. El reglamento exige la consecución de tres orejas en la Maestranza (o dos en otras plazas) para permitir la salida por esta puerta.













