Líderes progresistas mundiales reactivan alianza en Barcelona contra la guerra y la ola reaccionaria

Líderes progresistas mundiales reactivan alianza en Barcelona contra la guerra y la ola reaccionaria
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

Líderes progresistas mundiales reactivan alianza en Barcelona contra la guerra y la ola reaccionaria

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Una veintena de mandatarios internacionales, liderados por Pedro Sánchez y Lula Da Silva, se reunieron en Barcelona para establecer una nueva alianza global contra la ola reaccionaria. Este encuentro se produce en un momento en que la postura del Gobierno español contra las guerras encuentra eco, especialmente en América Latina.

Un nuevo polo progresista contra la “internacional del odio”

A lo largo de dos días, que incluyeron una cumbre bilateral entre España y Brasil, una reunión con representantes gubernamentales y un encuentro de organizaciones progresistas, los líderes de izquierda y centro-izquierda reactivaron un polo que busca ser una oposición al mundo que representa Donald Trump y un contrapeso a lo que Sánchez ha denominado la “internacional del odio”.

“El tiempo de la internacional ultraderechista y la derecha lacaya ha llegado a su fin”, afirmó Sánchez, asegurando que este evento marca un punto de inflexión para una alianza progresista que se enorgullece de ser “pacifista, ecologista, sindicalista y feminista”.

Lula, por su parte, defendió un mundo basado en reglas y el papel del progresismo en la historia. Criticó el proyecto neoliberal, que prometió prosperidad pero entregó hambre, desigualdad e inseguridad, y reclamó coherencia al progresismo, instándolo a cumplir sus promesas electorales una vez en el gobierno.

El mandatario brasileño también criticó a la extrema derecha por aprovechar el malestar de la población creando mentiras contra las mujeres, las personas negras y la comunidad LGTBIQ+. Asimismo, elogió a Sánchez por su “valentía de no permitir que los aviones de guerra de EEUU salieran de aquí para bombardear Irán”.

Multilateralismo y rechazo a la guerra

En la reunión en la Fira de Barcelona, Sánchez profundizó en su llamado a cerrar el paso a los planes de la extrema derecha. “La democracia no puede darse por sentada”, advirtió, señalando los ataques al sistema multilateral, los intentos de impugnar las reglas del derecho internacional y la peligrosa normalización del uso de la fuerza.

Multilateralismo, rechazo al genocidio en Gaza y a la guerra en Irán, legalidad internacional y reforma de los mecanismos de gobernanza mundial como la ONU fueron algunos de los ejes de coincidencia entre los participantes de las cumbres.

La consigna principal fue un llamado a la paz en un mundo cada vez más convulso. Lula da Silva advirtió sobre los peligros de la conflictividad mundial, mientras que Claudia Sheinbaum impulsó una declaración para evitar una incursión militar en Cuba. Ramaphosa, de Sudáfrica, reclamó una reforma de la ONU para evitar que las guerras sigan surgiendo sin mecanismos internacionales para detenerlas.

Presencias destacadas

La reunión contó con la participación de presidentes y primeros ministros de México, Colombia, Uruguay, Sudáfrica, Irlanda, Lituania, Albania, Cabo Verde o Barbados, así como vicepresidentes de Alemania, Reino Unido, Austria, Ghana o Botsuana. También estuvieron presentes figuras de la oposición a Trump en Estados Unidos, como el Gobernador de Minnesota, el senador Bernie Sanders y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien envió un video.

La presencia de la mexicana Sheinbaum certificó el deshielo en las relaciones de su país con España, tras la demanda de una disculpa oficial por la colonización.

Esperanza y propuestas económicas

La reunión de Barcelona, con la movilización de 6.500 personas y la presencia de numerosos líderes y figuras destacadas, representó una inyección de optimismo para los movimientos socialdemócratas de izquierda, buscando revertir el sentimiento de inevitabilidad que se ha apoderado de buena parte de las bases progresistas.

“Esperanza” fue una de las palabras más repetidas por los ponentes, con el objetivo de que los demócratas dejen de tener miedo al futuro.

En el ámbito económico, se reiteró la demanda de imponer un impuesto especial a los “megaricos” y se subrayó la urgencia de una transición energética. También se abordó la necesidad de regular a los gigantes tecnológicos y la preocupación por la infraestructura de los estados y las instituciones democráticas que recae sobre empresas privadas.

Sánchez se consolida en el plano internacional

Para el presidente del Gobierno español, estas jornadas representan un importante respaldo y la culminación de una intensa agenda internacional. Sánchez ya había destacado al oponerse a los planes de Trump de aumentar la contribución a la OTAN al 5% del PIB y al rechazar los ataques sobre Irán.

En un evento que reunió a lo más granado del progresismo mundial, Sánchez se mostró dispuesto a reimpulsarse contra la extrema derecha representada por Vox en España y contra la “derecha lacaya”, en referencia al PP.