
BORJA JIMÉNEZ ROZA LA GLORIA EN LA MAESTRANZA
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La Puerta del Príncipe esperó, entreabierta, a Borja Jiménez este sábado en la Real Maestranza de Sevilla. El torero de Espartinas cuajó una faena al cuarto toro que reunió todas las exigencias del público sevillano: sitio, temple, mando y profundidad. Sin embargo, la espada le negó el triunfo grande.
Una Corrida de Victorino Martín con Altibajos
La corrida de Victorino Martín, desigual en presentación, dejó una sensación agridulce. Los toros mostraron nobleza por el pitón izquierdo, pero carecieron del punto de raza necesario para encender la plaza.
A pesar de ello, los toreros encontraron argumentos, a excepción de un quinto toro que desentonó completamente con el encaste Victorino.
Borja Jiménez se erigió como el protagonista moral de la tarde. Ya en su primer toro, demostró su concepto del toreo: faena construida desde la distancia, llevando al toro con largura y ligando naturales que crecieron en intensidad. Aunque la petición de oreja fue mayoritaria, el palco no la concedió debido a la colocación de la espada.
El Cuarto Toro: La Faena que Marcó la Diferencia
Fue en el cuarto toro donde Borja Jiménez alcanzó la cumbre. Entendió al animal desde el primer muletazo, dándole aire y templándolo.
Sevilla vibró con naturales largos y profundos que presagiaban un triunfo rotundo. No obstante, la espada volvió a ser su talón de Aquiles, quedando el premio en una vuelta al ruedo.
Al final, dos vueltas al ruedo y la sensación de haber estado muy cerca de la gloria. De haber podido cortar tres orejas en sus dos toros.
Manuel Escribano: Compromiso y Entrega
Manuel Escribano demostró una vez más su compromiso y oficio. Su primero tuvo dificultades, pero el torero de Gerena supo lidiar con inteligencia, especialmente al natural, donde logró los pasajes más destacados de su tarde.
La espada, nuevamente, le impidió redondear su actuación. Su lote fue a menos, sin ofrecerle opciones claras en el resto de la corrida, a pesar de su entrega constante: dos portagayolas, banderillas y una actitud encomiable.
Conclusiones de la Tarde
La tarde dejó una conclusión clara: cuando el toro carece de ese punto de raza, el protagonismo recae aún más en el torero. Y en ese contexto, Borja Jiménez dio un paso adelante con el mejor toro de la tarde, dejando una actuación que puede marcar su carrera. No abrió la Puerta del Príncipe, pero la rozó.
En Sevilla, esas tardes se quedan grabadas.
Como los sueños que aún no se han cumplido.
Detalles Adicionales de la Corrida
La tarde, en su conjunto, tuvo emoción y entrega. Dos toreros que lo dieron todo mantuvieron el interés hasta el final, aunque el sexto toro bajó el tono y diluyó el ritmo de la corrida. El quinto toro, sin duda, desentonó en una corrida de Victorino Martín en Sevilla.
Buen nivel en varas, con protagonismo para los picadores. Destacaron Espartaco y Vicente González Barrera.
En banderillas, Iván García volvió a desmonterarse con autoridad.












