
ANGOLA: LA IGLESIA CATÓLICA ANTE LOS DESAFÍOS DE LA POBREZA Y LA EDUCACIÓN
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En el contexto de la visita del Papa León XIV a África, Angola se presenta como un país de fuertes contrastes. A pesar de su abundancia en recursos naturales como diamantes y petróleo, una parte significativa de sus 36 millones de habitantes enfrenta condiciones de pobreza. En este escenario, la Iglesia católica desempeña un papel crucial, tal como lo describe el obispo de Luena, el salesiano uruguayo Martín Lasarte, quien ha residido en el país durante 36 años.
Un país transformado por la fe
El obispo Lasarte ha sido testigo de una profunda transformación religiosa en Angola. Llegó al país en una época donde, teóricamente, solo el 2% de la población era cristiana.
Hoy, describe a Angola como “un país profundamente religioso” y “abierto a la fe”. Este crecimiento se evidencia en el elevado número de seminaristas, unos 6.100, distribuidos en las 21 diócesis del país, lo que para el obispo representa una “Iglesia en crecimiento”.
Educación: Un desafío clave
Uno de los mayores retos que enfrenta Angola es la educación, con cerca de tres millones de niños y adolescentes fuera del sistema escolar. Ante esta problemática, la Iglesia juega un papel esencial, gestionando una red de escuelas que atiende a aproximadamente 600.000 alumnos. En la diócesis de Luena, que abarca una extensión considerable, el obispo Martín Lasarte administra 22 escuelas con el objetivo de brindar oportunidades a los jóvenes.
Además de la educación formal, la diócesis impulsa el programa de alfabetización de adultos ‘Levántate y anda’, que ha tenido un impacto positivo en los centros penitenciarios.
Según el obispo, los reclusos se destacan como algunos de los mejores alumnos, y el proyecto facilita su recuperación escolar.
Compromiso con la salud y los derechos humanos
El compromiso de la Iglesia se extiende al ámbito de la salud. Diversas congregaciones religiosas brindan apoyo a hospitales y puestos médicos para combatir enfermedades persistentes en el país, como la lepra y la poliomielitis. La diócesis de Lasarte cuenta con un centro especializado para atender a enfermos de lepra. Asimismo, la Iglesia trabaja en la defensa de los derechos humanos, luchando contra la violencia familiar y las acusaciones de hechicería que afectan a los más vulnerables.
Apuesta por la sostenibilidad
Recientemente, se ha puesto en marcha un proyecto de agroforestería para promover una agricultura sostenible y reforestar vastas áreas del país.
Esta iniciativa busca proteger los bosques del África subsahariana, combinando la evangelización con la protección del medio ambiente.
Una voz influyente en la sociedad
La Conferencia Episcopal se ha consolidado como una voz respetada y esperada por la sociedad angoleña. Los obispos abogan por una convivencia pacífica y una mayor inclusión en un país donde el mismo partido político ha gobernado durante cincuenta años. En este sentido, promueven una democracia más abierta y participativa que permita a todos los ciudadanos expresarse.
Autonomía local para una mayor cohesión
Una de las propuestas clave es la creación de “autarquías”, un modelo de autogobierno local que permitiría a cada provincia y comuna elegir a sus propios representantes. Para el obispo Lasarte, este es un paso fundamental para fomentar la cohesión en un país con una diversidad étnica significativa.
“Es importante promover una unidad en la pluralidad de culturas, de partido, de sensibilidad”, concluye.












