NOVILLADA EN LAS VENTAS: ACTUACIONES DESTACADAS A PESAR DE LA MANSEDUMBRE DE LOS ASTADOS

NOVILLADA EN LAS VENTAS: ACTUACIONES DESTACADAS A PESAR DE LA MANSEDUMBRE DE LOS ASTADOS
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NOVILLADA EN LAS VENTAS: ACTUACIONES DESTACADAS A PESAR DE LA MANSEDUMBRE DE LOS ASTADOS

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La novillada celebrada este domingo en Las Ventas, más que una novillada, se asemejó a una corrida de toros por el tamaño y edad de los animales. Sin embargo, el ganado resultó manso, flojo y falto de casta, dificultando el lucimiento de los novilleros. A pesar de las adversidades, algunos jóvenes toreros lograron destacar, mostrando entrega y valentía.

El Mella: Entrega y Voluntad

El Mella fue uno de los novilleros que más empeño puso en su actuación. Ante un novillo que no humillaba ni tenía recorrido, el extremeño decidió arriesgar.

Tras recibir a su oponente de rodillas en la puerta de toriles, lo condujo al caballo con un galleo por chicuelinas. Posteriormente, Cid de María realizó un quite variado. En la faena de muleta, el novillo le propinó una cornada seca en el muslo izquierdo, pero El Mella, sin inmutarse, continuó lidiando, ofreciendo buenas series de derechazos y finalizando con manoletinas. La estocada, aunque efectiva, quedó ligeramente perpendicular, obligando al uso del descabello.

Tomás Bastos: Firmeza y Valor

Tomás Bastos también dejó una grata impresión, demostrando estar listo para tomar la alternativa.

Se enfrentó al novillo más complicado del encierro, mostrando firmeza y valentía. A pesar de las embestidas a trompicones del animal, Bastos logró robarle algunos muletazos al natural y dos trincherazos de mérito. Decidido a no pasar desapercibido, el portugués recibió al último de la tarde con una larga cambiada en chiqueros, repitiendo la suerte en el tercio. En la faena, el novillo mostró poco recorrido, pero Bastos intentó alargar la faena, aunque sin éxito.

Cid de María: Un Lote Deslucido

Cid de María tuvo menos suerte con su lote, que resultó noble pero deslucido.

El segundo novillo de la tarde salió desentendido y con poca fuerza, lo que dificultó la labor del torero. A pesar de su voluntad, Cid no pudo conectar con el público. Ante el cuarto, un novillo que cumplía cuatro años al mes siguiente, Cid intentó ofrecer una buena faena, pero el animal se mostró reacio a embestir. Logró robarle un par de naturales antes de finalizar con manoletinas.

En resumen, la novillada en Las Ventas fue un desafío para los jóvenes toreros, que tuvieron que lidiar con un ganado manso y falto de casta.

A pesar de las dificultades, El Mella y Tomás Bastos lograron destacar por su entrega y valentía, mientras que Cid de María tuvo menos suerte con su lote.