La lección de una empresaria de Valladolid que cumple 25 años y se reinventa con su negocio:

La lección de una empresaria de Valladolid que cumple 25 años y se reinventa con su negocio:
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

La lección de una empresaria de Valladolid que cumple 25 años y se reinventa con su negocio:

“Me llamo Susana Molinero. Soy de Valladolid y desde muy pequeña he sido muy creadora e imaginativa.

Creo en mi y en las cosas que hago. Nunca me quedo con las ganas de nada”.

Es la carta de presentación de Susana, una emprendedora vallisoletana que lleva 25 años en el mundo de la pequeña empresa y que confiesa: “tener un negocio propio hoy en día un acto de valentía”. 

La empresaria de Valladolid Susana Molinero celebra sus bodas de plata en el mundo del emprendimiento. Comenzó con solo 21 años y, un cuarto de siglo después, ha demostrado una gran capacidad de resiliencia y adaptación en un contexto donde el 31,3% de los jóvenes de Castilla y León se inclina por emprender.

Molinero empezó hace 25 años con la peluquería tradicional, pero la evolución del sector y la demanda la llevaron a cambiar.

Su traslado a Santander, donde vivió siete años, fue un punto de inflexión para reinventarse y fusionar sus dos grandes pasiones. “Siempre me ha gustado el mundo de la peluquería y la moda”, afirma, explicando que para ella “van como unidas, moda y belleza”.

De vuelta en su ciudad natal, ha materializado este concepto en su salón de la calle del Bal número 2.

Su filosofía es clara y la resume en una frase: “Ahora me prima más y priorizo calidad a cantidad”. El negocio se basa en un servicio personalizado con cita previa y el uso de productos orgánicos donde, además de peinar, ofrece una cuidada selección de ropa.

A lo largo de su trayectoria, Susana ha superado la crisis económica de 2008 y una pandemia.

Reconoce que lo más difícil es el aspecto económico, pero lo contrapone con la satisfacción de “construir tu propia vida”. Sobre las ayudas públicas, es tajante: “No, no recibimos ninguna ayuda.

Al final, la ayuda eres tú mismo”.

Pese a todo, Molinero se considera parte de “una raza diferente, como con mucha energía” que se reinventa. Su consejo para quienes teman dar el paso es claro: “Que nunca se queden con las ganas y, al final, hacer de tu sueño que sea realidad”.