
El coste de la vivienda en Valencia se duplica en una década y subirá, además, un 10% anual los próximos tres
El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Valencia (Aprova), Vicente Llácer, ha lanzado un mensaje de alerta en el programa Mediodía Cope Más Valencia sobre el futuro del mercado de la vivienda. Llácer ha calificado la situación de “dramática” y ha advertido de que las consecuencias más graves no se verán ahora, sino “en los próximos años”.
Según ha explicado, los costes de producción se han duplicado en la última década: “En 10 años hemos multiplicado por 2 lo que cuesta producir una vivienda”.
Además, ha anticipado que la tendencia alcista continuará, con crecimientos anuales superiores al 10% durante los próximos tres años para la obra nueva.
El principal detonante de esta escalada es, según Llácer, la falta de suelo disponible “donde la gente quiere vivir”. Esta escasez provoca un encarecimiento “brutal” del poco terreno que queda, un problema que ya no afecta solo a Valencia capital, sino que se ha extendido a toda el área metropolitana, con precios que pueden alcanzar los 4.000 euros por metro cuadrado en municipios como Torrent o Quart de Poblet.
Es decir, 400.000 euros por un piso de 100 m².
Este encarecimiento obliga a los compradores a “bajar las expectativas de superficie”. Llácer señala que la vivienda de tres habitaciones, que era el estándar, está siendo reemplazada por la de dos habitaciones como la más demandada, mientras que las de cuatro “ya no se construyen”.
Es una consecuencia directa del aumento de precios que se vive en las grandes ciudades.
A esto se suman las “calidades excepcionales” de las construcciones recientes, que no responden a una elección del promotor, sino a la obligación de cumplir con un Código Técnico que impone exigencias “realmente exageradas”. Llácer critica que estas normativas, de ámbito europeo, no se adaptan a las necesidades climáticas de España y “encarecen muchísimo el producto”, en contraste con los requerimientos de países como Finlandia.
El presidente de Aprova ha puesto el foco en las dificultades de acceso para los jóvenes.
Ha expuesto que para una vivienda de VPO de 250.000 euros, un joven necesita disponer de 75.000 euros para la entrada (el 20% no financiado por la hipoteca más el 10% de IVA), una cifra que “nuestros jóvenes no tienen ahorrado”. Por ello, Llácer ha sido tajante: “Sin ahorro no hay vivienda”, y ha instado a los jóvenes a “cambiar sus hábitos de vida” y “empezar a ahorrar”, aunque eso implique “viajar un poco menos”.
Como solución, los promotores están trabajando con la administración para que se facilite una financiación de hasta el 100% en la compra de obra nueva, una medida que ya existe para la segunda mano.
Con el apoyo de la Generalitat y el Institut Valencià de Finances, el ahorro necesario para el ejemplo anterior se reduciría de 75.000 a 25.000 euros, lo que, según Llácer, “haría que la gente pudiera acceder”.













