
NUEVO TITULO: Péter Magyar promete un gobierno "libre, europeo y humano" tras su victoria histórica en Hungría
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Péter Magyar, líder conservador, ha prometido que el gobierno que liderará tras su contundente victoria electoral sobre el primer ministro saliente, Viktor Orbán, se esforzará para convertir Hungría en un país libre, europeo y humano.
“Es un inmenso honor que nos hayan otorgado el mandato, con el mayor número de votos de la historia (de Hungría), para formar gobierno y trabajar durante los próximos cuatro años por una Hungría libre, europea, funcional y humana”, declaró Magyar a través de su cuenta de Facebook.
Tras agradecer el respaldo a su partido, el Tisza, en las elecciones legislativas del domingo, Magyar aseguró que el futuro Ejecutivo “será de todos los húngaros”.
Resultados electorales históricos
Con una participación récord del 79,5%, el partido Tisza obtuvo una victoria arrolladora en las urnas, logrando 138 de los 199 escaños en el próximo Parlamento húngaro, cuya constitución se prevé en aproximadamente 30 días.
Tras 16 años consecutivos en el gobierno, el partido Fidesz, de corte conservador y liderado por el ultranacionalista Orbán, pasará a la oposición con 55 diputados, 79 menos que los que ostentaba desde 2022.
La mayoría obtenida permitirá a Magyar y su partido modificar la legislación constitucional e implementar su programa, que tiene como objetivo desmantelar el “Estado Partido” de Orbán.
El sistema de Orbán bajo la lupa
Orbán, en el poder desde 2010, ha instaurado un sistema que ha sido descrito como un híbrido entre la democracia y el autoritarismo, caracterizado por la centralización del poder y el control de la mayoría de los medios de comunicación, la educación, así como otras instituciones, incluido el Tribunal Constitucional.
Tras conocer los resultados electorales, Magyar aseguró que el futuro gobierno fortalecerá la posición de Hungría en la Unión Europea (UE) y en la OTAN, y trabajará para recuperar los miles de millones de euros en fondos europeos que han sido congelados debido a las violaciones de los estándares del Estado de Derecho durante el gobierno de Orbán.
El ascenso de Péter Magyar
Magyar emergió en la escena política húngara hace poco más de dos años como un disidente del sistema de Orbán, y rápidamente logró obtener el apoyo de gran parte de la oposición.
Se espera que los resultados oficiales y definitivos se publiquen el próximo sábado, tras el recuento de los votos emitidos en el extranjero, aunque no se anticipan cambios sustanciales en el escrutinio.
Un pasado en el sistema
El próximo primer ministro húngaro no es ajeno al sistema que ahora promete desmantelar. Magyar, abogado de 45 años, desarrolló su carrera dentro del Fidesz, el partido de Orbán, y estuvo casado con Judit Varga, quien llegó a ser ministra de Justicia. Durante años, ocupó altos cargos diplomáticos en Bruselas y en diversas agencias estatales, siendo una pieza más del engranaje del poder.
Con una postura modernizadora en lo económico y conservadora en lo social, Magyar ha desactivado las críticas habituales de Orbán hacia sus rivales, a quienes suele tildar de progresistas alejados de los valores tradicionales.
Asimismo, ha atraído tanto el voto desencantado del oficialismo como el de una oposición liberal y progresista ansiosa de un cambio tras cuatro mandatos consecutivos del sistema Fidesz.
Su estilo juvenil y su hábil manejo de las redes sociales han conectado especialmente con los jóvenes, muchos de los cuales solo tienen recuerdos de Orbán en el poder.
Ruptura y nuevo movimiento
La ruptura de Magyar con el oficialismo se produjo a raíz de un escándalo relacionado con un indulto a un condenado por encubrir delitos de pederastia.
Este episodio desencadenó dimisiones de alto nivel, incluyendo la de la entonces presidenta, Katalin Novák, y también la de su ex esposa, Judit Varga, quien era ministra de Justicia y con quien tiene tres hijos.
Tras abandonar Fidesz en febrero de 2024, Magyar lanzó su propio movimiento, que atrajo a numerosos votantes descontentos.
Para poder presentarse en las elecciones europeas y locales de 2024, asumió el liderazgo de un pequeño partido desconocido, el Tisza, que lleva el nombre del segundo río más grande del país y es la abreviatura de ‘Tisztelet és Szabadság’ (‘Respeto y Libertad’).













