¿Humanos en la Luna o lunáticos en la Tierra?

¿Humanos en la Luna o lunáticos en la Tierra?
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¿Humanos en la Luna o lunáticos en la Tierra?

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Marx, Nietzsche y Freud, pilares de la “filosofía de la sospecha” por su crítica y disidencia en los siglos XIX y XX, nos hacen cuestionar: ¿Dónde están esos filósofos críticos en nuestro siglo XXI?

Mientras cuatro humanos regresan ilesos de una travesía espacial sin precedentes, más de 360 millones de personas luchan contra el hambre, aterrorizadas por conflictos y líderes erráticos. La NASA anuncia la inminente construcción de estaciones permanentes en la Luna. ¿Con qué propósito?

La Luna: Un Nuevo Negocio Disfrazado de Ciencia

La Luna, al igual que la guerra, se revela como un negocio lucrativo, esta vez bajo el disfraz de “ciencia”. Nuestro satélite alberga recursos estratégicos cruciales: agua congelada en los polos, helio-3 para energía de fusión limpia y metales valiosos como hierro, aluminio, titanio y silicio. China, consciente de esto, lleva la delantera, habiendo recolectado muestras del polo sur lunar en 2024 y planeando una misión tripulada para 2030 con el fin de construir una estación de investigación.

El anuncio de la NASA sobre el lanzamiento de un vehículo de propulsión a Marte en dos años, utilizando la Luna como trampolín, no se basa en el prestigio científico ni en el bienestar de la humanidad. Se trata de una competencia encubierta por los recursos energéticos y materiales, tanto presentes como futuros.

La batalla por la energía y el poder se extiende ahora al espacio exterior, donde la soberanía de otros planetas está en juego. Como diría Salomón, no hay nada nuevo bajo el Sol. ¿Dónde se encuentra la sabiduría perenne en nuestros tiempos? ¿Dónde están los ciudadanos críticos y los pensadores disidentes?

Dudas Razonables Sobre la Llegada del Hombre a la Luna

Las dudas sobre el alunizaje de hace más de 50 años son comprensibles. En 1969, Neil Armstrong supuestamente habló con el presidente Nixon a través de un teléfono verde. ¿Por qué Estados Unidos no había regresado a la Luna antes? La NASA afirmó haber perdido la tecnología.

Entre 1969 y 1972, doce astronautas supuestamente pisaron la Luna en seis misiones del programa Apolo. ¿Cómo lograron alunizar con éxito tantas veces con la tecnología de la época, mientras que en 2026 aún necesitan realizar pruebas? Este anacronismo tecnológico resulta, como mínimo, sospechoso.

En 50 años, la tecnología ha avanzado enormemente. Sin embargo, la tecnología espacial que se nos presenta parece haberse congelado en el tiempo. El Apollo Guidance Computer de 1969 tenía una potencia similar a la de un microondas moderno, con una capacidad ínfima en comparación con un teléfono móvil actual. Al examinar cuidadosamente el material conservado de aquella época, las dudas razonables aumentan, especialmente al considerar que las paredes del módulo lunar eran de aluminio y del grosor de una lata de Coca-Cola.

Los argumentos a favor y en contra del alunizaje a menudo rozan lo absurdo. La película ‘Fly Me to the Moon’ (2024) presenta a una experta en marketing contratada por la NASA para mejorar su imagen y simular un falso alunizaje ante los éxitos de la URSS en el programa espacial. ¿Podría estar ocurriendo algo similar con China ahora como potencia espacial? Los paralelismos invitan a la reflexión.

La Filosofía de la Sospecha en la Era Digital

El “primado negativo” en psicología describe cómo la atención selectiva inhibe respuestas futuras ante un engaño o evento traumático. En ingeniería sociolingüística, se asocia con la “programación predictiva”, donde los medios familiarizan al público con cambios sociales indeseables, haciéndolos parecer naturales y aceptables. Hollywood es experto en esto: convertir la distopía en algo utópico. Sospechar, pensar críticamente y más allá del discurso oficial no es ser conspiranoico, sino afirmar el espíritu científico y reivindicar la filosofía.

La simulación de la realidad controlada por la narrativa oficial hacia un Nuevo Orden Mundial es lo que debemos cuestionar. Si Nietzsche viviera, arremetería contra los nuevos ídolos: la biotecnología, la evasión a través de la realidad virtual y la distracción masiva, la anestesia ante el dolor humano y la voluntad de poder débil del ciudadano mediocre.

Mientras astronautas flotan en el espacio lunar con un bote de Nutella, reyes payasos gobiernan este circo mundial, banalizando la violencia. Entre guerra y guerra, nos ilusionan con la misión Artemis II. La sospecha crítica debe defender un escepticismo sano ante la “versión oficial” de instituciones gubernamentales y científicas, diseñada para mantener a la humanidad en un estado de letargo, descalificando como *fake news* todo lo que se desvía de su narrativa.

La carrera por el control del espacio exterior desvía la atención de la exploración del espacio interior. La ciencia oficial representa solo una fracción de la realidad, la parte material. Pero nosotros somos mucho más que eso.

¿Por Qué Ir a la Luna Con Tanta Hambre en la Tierra?

¿Por qué ir a la Luna o Marte mientras haya un solo niño muriendo de hambre? ¿Cambiarías su vida para que la “meada” de Trump llegue más lejos? Es lo de siempre: pan y circo modernizado. El gladiador ha sido reemplazado por futbolistas y astronautas, y el emperador sabio por un bufón. Trump, cada vez más aislado y demente, lanza amenazas absurdas. ¿Cuándo estallará una guerra civil en Estados Unidos? ¿Cuántos atentados terroristas habrá por culpa de este lunático?

Trump advierte a China sobre enviar armas a Irán, mientras Netanyahu deja cientos de muertos en Líbano. El espectáculo de este circo mundial es patético.

No mires tanto la pantalla de afuera, ni tanto arriba. Dirige tu atención primero abajo y adentro. Desconocemos la profundidad del engaño, pero sospecho con la razón de la filosofía del montaje. Mi trabajo es reivindicar que la moral y la ética van antes que cualquier negocio o ciencia.

¿Para qué invertir en llegar a otros planetas si apenas podemos habitar el nuestro? ¿No haremos lo mismo si llegamos allí? Tal vez ya lo hayamos hecho, en un eterno retorno. Quién sabe.

¿Tu hogar es donde naciste, adonde quieres ir, o donde cesan tus ilusiones? La conquista del espacio exterior es negocio y guerra; la conquista del espacio interior, paz y amor. Tú eliges: ¿un Nuevo Orden Mundial demente o una Nueva Humanidad en una Tierra Restaurada? Yo elijo bajar el Cielo a la Tierra primero.