
Cosidó declara desconocimiento sobre la Operación Kitchen a pesar de nombrar y condecorar a sus responsables
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El ex director de la Policía, Ignacio Cosidó, declaró ante la Audiencia Nacional que se enteró de la existencia de la Operación Kitchen a través de “numerosas informaciones” publicadas en los medios, investigaciones que surgieron cinco años después de que se llevara a cabo el operativo.
Cosidó, quien fuera director de la Policía durante el espionaje ilegal a Luis Bárcenas y su familia para obtener información perjudicial para el Partido Popular, intentó diluir su responsabilidad alegando decisiones colegiadas y la burocracia del cuerpo. Sin embargo, admitió haber participado en el nombramiento y condecoraciones de los autores del espionaje.
Asimismo, reconoció haber firmado el ingreso en la Policía del chófer de los Bárcenas, como pago por su colaboración en la Operación Kitchen, aunque justificó esta acción argumentando que hacía lo mismo con todos los alumnos de la escuela de Ávila. Es importante destacar que Cosidó compareció en el juicio como testigo, sin estar imputado en el caso.
Durante su declaración, Cosidó afirmó que lo único que sabía policialmente sobre Luis Bárcenas era la existencia de una investigación de la UDEF denominada Gürtel. Negó tener conocimiento de un operativo de alto nivel dentro de la Policía que él dirigía, cuyo objetivo era limitar el alcance del caso Gürtel.
Cosidó incluso alegó desconocimiento sobre el enfrentamiento entre el comisario Villarejo y el jefe de Asuntos Internos, Marcelino Martín-Blas, a pesar de la publicación de noticias al respecto. Justificó la salida de Martín Blas de su cargo como una rotación normal, decisión que atribuyó a sus subordinados.
El ex director de la Policía explicó que las decisiones sobre recompensas y destinos se tomaban de forma colegiada, aunque reconoció que, en la práctica, las decisiones eran tomadas previamente por los responsables del Ministerio, incluido el director general de la Policía.
El abogado de Podemos cuestionó las excusas de Cosidó, citando el caso de Andrés Gómez Gordo, quien regresó a la Policía para dirigir al topo infiltrado en la familia Bárcenas y fue condecorado poco después con una Medalla al Mérito Policial con Distintivo Rojo. Cosidó justificó estas condecoraciones argumentando que se valoraban miles de expedientes en la Junta de Gobierno.
Sobre Villarejo, Cosidó afirmó haberlo tratado solo una vez de forma protocolaria, aunque reconoció que fue en su despacho. También admitió haber tenido relación profesional con miembros de la brigada política antes de ser director general, cuando era portavoz de Interior en el Congreso.
Eugenio Pino, director adjunto operativo, quien según su declaración conocía al detalle la Operación Kitchen, tomaba nota de las declaraciones de Cosidó.
Declaración de Enrique Barón
A continuación, el ex comisario general de Información, Enrique Barón, declaró que conoció el operativo ilegal “años después” a través de los medios de comunicación. Los 70 agentes que participaron en los seguimientos a la familia de Bárcenas pertenecían a la Comisaría General de Información de Barón. Justificó su desconocimiento argumentando que los agentes estaban en “labores de actualización o formación” y que no perjudicaron otros servicios en marcha.
Barón también confirmó la irregularidad de que García Castaño recibiera directamente fondos reservados sin pasar por él, señalando que esto no está previsto en la orden que regula el funcionamiento de dichos fondos.













