Ante la estanflación, ¿es momento de repetir los errores de la austeridad?

Ante la estanflación, ¿es momento de repetir los errores de la austeridad?
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Ante la estanflación, ¿es momento de repetir los errores de la austeridad?

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La escalada de tensiones en Oriente Medio, desatada por las acciones de Trump y Netanyahu, plantea serias amenazas para la economía global, particularmente para la eurozona, que ya enfrenta una preocupante estanflación: un estancamiento del crecimiento económico (0.8% en la eurozona) combinado con una inflación al alza (OCDE prevé un 4% para el G-20).

El origen de la crisis actual

La crisis actual tiene su origen inmediato en el aumento de los costos energéticos, que se trasladan al transporte, la industria y la alimentación. Este aumento se debe, en gran medida, al persistente bloqueo en el estrecho de Ormuz y a la capacidad de resistencia militar y económica de Irán. La situación obliga a replantear las políticas económicas para mitigar el impacto en la población.

El dilema político: ¿Austeridad o estímulo?

Ante esta crisis, se presenta un dilema: ¿restringir la política monetaria y fiscal o estimular la demanda y la producción? La Unión Europea ya optó por la primera opción durante la crisis financiera de 2008, desencadenada por la caída de Lehman Brothers. Sin embargo, esta política de austeridad, impulsada por Alemania, demostró ser contraproducente, llevando a la eurozona a una segunda recesión en 2012.

La diferencia con la política adoptada por la Reserva Federal (FED) fue notable. La FED redujo drásticamente las tasas de interés, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) tardó en reaccionar, contribuyendo a la caída de las bolsas europeas.

La austeridad y sus consecuencias

La austeridad impuesta por la Unión Europea tuvo efectos devastadores. En 2012, la eurozona entró en una segunda recesión, con graves consecuencias para el empleo y las cuentas públicas. Europa se convirtió en la única región del mundo donde el desempleo creció, en contraste con los Estados Unidos, donde las políticas expansivas de Obama y Bernanke generaron crecimiento y mejoras en infraestructuras y políticas sociales.

Un cambio de rumbo necesario

Ante el evidente fracaso de la austeridad, en la primavera de 2013 se produjo un cambio de rumbo hacia políticas de estímulo, impulsado por el Consejo Europeo y el G-20.

Lecciones aprendidas y desafíos actuales

En crisis posteriores, como la pandemia de COVID-19 y la crisis inflacionista derivada de la invasión rusa de Ucrania, la Unión Europea no repitió los errores de 2010-2013. Sin embargo, la actual confrontación con Irán ha reabierto el debate sobre las políticas a seguir. Algunos abogan por medidas expansivas para reducir las tasas de interés, mientras que otros sugieren subirlas si el conflicto se prolonga.

Subir las tasas de interés como medida inmediata para combatir la inflación no sería la solución, ya que el origen de la inflación está en un conflicto militar y no en decisiones empresariales. Además, el encarecimiento del dinero agravaría la crisis. Por lo tanto, es fundamental adoptar una política expansiva que evite los efectos negativos de la austeridad.

Mirando hacia el futuro: estímulo y transición energética

Para fortalecer la economía, los gobiernos deben tomar medidas de estímulo a través del gasto público y la fiscalidad, y el BCE debe facilitar estas medidas reduciendo el precio del dinero. Para hacer frente a la crisis energética, Europa (y España) deben defender el Estado de Bienestar y fortalecer el poder adquisitivo de los hogares, invirtiendo fondos públicos en parte con deuda mutualizada y en parte con impuestos directos sobre las grandes fortunas y corporaciones, abordando además la evasión fiscal en paraísos fiscales.

A largo plazo, es crucial acelerar la transición ecológica hacia energías renovables, ante lo que Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, ha calificado como “la mayor amenaza para la seguridad energética mundial de toda la historia”. España se encuentra en una buena posición para avanzar en esta dirección.