
Morante de la Puebla: Un Huracán de Arte en Sevilla
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
¿Qué se hace después de presenciar una faena que redefine el toreo? Morante de la Puebla ha dejado una huella imborrable en la reciente corrida de Sevilla, una actuación que ha resonado en cada rincón de la ciudad.
Una Noche Inolvidable
La tarde y noche pertenecieron a Morante. Una marea de jóvenes lo alzó en hombros, buscando derribar las normas que impidieron la apertura de la Puerta del Príncipe. Su faena fue tan excepcional que, a la mañana siguiente, el eco aún vibraba en el Paseo de Colón.
En cada conversación, en cada café, solo se hablaba de “lo de ayer”, sin necesidad de mencionar el nombre de José Antonio.
El Legado de un Maestro
¿Cómo competir contra un torero que encarna la historia misma del toreo? Morante evoca a figuras legendarias como Antonio Carmona ‘El Gordito’ y, sobre todo, a Joselito y Rafael, sus propias divinidades. Su toreo trasciende lugares y épocas, conectando con la esencia más pura de esta tradición.
Un Daño Delicioso
El impacto de Morante es innegable. Después de su actuación, todo lo demás parece más terrenal, más ordinario.
Su arte eleva el listón, desafiando a otros a alcanzar nuevas alturas. No queda más que imitar su gesto característico, cruzando las piernas con elegancia y disfrutando de un cigarrillo, mientras el humo asciende al cielo sevillano.
El Precio de la Genialidad
La genialidad de Morante tiene un precio: el sufrimiento interior que alimenta su creatividad. Su arte, de una pureza incomparable, roza lo divino. Su regreso era necesario, aunque su impacto haya dejado una marca profunda.
Al genio de La Puebla solo le falta revivir el salto de la garrocha para alcanzar la inmortalidad.













