
Destinos 'Dupe': Alternativas Económicas a los Clásicos Más Populares en España
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Viajar a destinos icónicos como Santorini, los fiordos noruegos o la Capadocia turca es un sueño para muchos, pero la realidad implica altos costos y grandes multitudes. Afortunadamente, no es necesario salir de España para encontrar alternativas sorprendentes que evocan la magia de estos lugares lejanos. Surge así el concepto “dupe”: encontrar opciones más cercanas, asequibles y tranquilas que ofrecen experiencias similares, sin sacrificar la belleza y el encanto.
Altea (Alicante) en lugar de Santorini (Grecia)
Altea, en la provincia de Alicante, cautiva desde el primer instante con su casco antiguo de calles empedradas y fachadas encaladas. Recorrerla sin prisas, desde el Portal Vell hasta la plaza de la iglesia, donde se alza la parroquia de Nuestra Señora del Consuelo con su cúpula de tejas azules y blancas, es un deleite. Después, se puede descender hacia las playas de grava como El Mascarat o La Olla, o explorar la naturaleza de la Serra Gelada o la sierra de Bernia.
El parecido con Santorini es innegable. El blanco predominante, los toques de azul y la luz mediterránea crean una atmósfera que recuerda a las islas griegas. Aunque carece de calderas volcánicas y pueblos colgados sobre acantilados, Altea ofrece una estética reconocible y una conexión especial con el mar, convirtiéndose en una versión accesible y cercana de Santorini.
Empuriabrava (Girona) en lugar de Ámsterdam (Países Bajos)
Una vista aérea de Empuriabrava, en el Alt Empordà, revela su singularidad: una red de más de 20 kilómetros de canales navegables que la convierten en una de las marinas residenciales más grandes de Europa. Muchos hogares tienen su propio amarre, y el barco es un medio de transporte cotidiano. Además, ofrece una amplia gama de actividades, desde deportes náuticos en la bahía de Roses hasta experiencias como el paracaidismo, para disfrutar de las mejores vistas. Rodeada de espacios naturales como el Parque Natural de los Aiguamolls de L’Empordà, Empuriabrava es un destino completo.
Su semejanza con Ámsterdam radica en la vida organizada en torno al agua. Los canales, las embarcaciones y la posibilidad de navegar entre las casas evocan la capital neerlandesa. Aunque carece de la historia y los monumentos de Ámsterdam, Empuriabrava ofrece una estructura urbana distintiva y una forma diferente de interactuar con el entorno, una versión relajada y mediterránea del concepto de ciudad canal.
El Matarraña (Teruel) en lugar de la Toscana (Italia)
El Matarraña, en el noreste de Teruel, es una comarca que combina paisaje y patrimonio con armonía. Sus pueblos, como Valderrobres y Calaceite, conservan un carácter medieval y renacentista, con calles de piedra, plazas porticadas y edificios históricos integrados en el entorno. Localidades como Beceite, La Fresneda o Cretas invitan a la tranquilidad.
Más allá de los pueblos, el paisaje desempeña un papel crucial, al estilo toscano. Colinas suaves, ríos de aguas cristalinas y espacios naturales como el Parrizal de Beceite o el Salt de la Portellada ofrecen un conjunto ideal para el senderismo y el relax. La combinación de naturaleza, arquitectura y ritmo pausado evoca la Toscana, con olivares, caminos entre pueblos y una sensación de autenticidad.
Riaño (León) en lugar de los fiordos noruegos
En el noreste de León, el entorno de Riaño sorprende con un paisaje inesperado. El embalse, rodeado de montañas calizas, crea una imagen imponente, con picos reflejados en el agua que recuerdan a los fiordos noruegos. Parte del Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre, este espacio natural se puede explorar a pie o en barco.
El parecido con los fiordos noruegos reside en la relación entre montaña y agua, la verticalidad del paisaje y el impacto visual. Aunque no son fiordos en sentido estricto, la imagen es similar. Además, el lugar tiene una historia marcada por la construcción de la presa y la desaparición de pueblos bajo el agua, ofreciendo una versión cercana del paisaje nórdico.
Cudillero (Asturias) en lugar de Cinque Terre (Italia)
Cudillero, en la costa asturiana, es un pueblo reconocible, organizado en forma de anfiteatro, con casas de colores que se superponen hasta llegar al puerto. Recorrer su casco antiguo implica subir y bajar escaleras, admirar miradores y perderse entre callejones estrechos con ambiente marinero.
El entorno, con el faro, los acantilados del Cabo Vidio y playas como la del Silencio, completa la visita. La imagen de casas de colores que parecen colgar de la montaña frente al mar evoca Cinque Terre, a una escala distinta pero con una estampa familiar y mucho más accesible.
Playa de las Catedrales (Lugo) en lugar de los Twelve Apostles (Australia)
La playa de las Catedrales, en la costa de Lugo, es un espacio natural impresionante. Sus formaciones rocosas esculpidas por el mar, con arcos de más de 30 metros de altura, cuevas y pasadizos, se pueden recorrer con la marea baja. En ciertas épocas del año, es necesario reservar para acceder debido a la afluencia de visitantes.
Su semejanza con los Twelve Apostles australianos radica en la monumentalidad de la erosión marina. En ambos casos, el mar y el viento han creado estructuras de gran tamaño que generan una sensación arquitectónica. En Australia son pilares aislados frente al océano, y en Galicia arcos y galerías que se recorren a pie, ofreciendo una experiencia visual similar sin necesidad de viajar al otro lado del mundo.
Bardenas Reales (Navarra) en lugar de la Capadocia (Turquía)
En el sur de Navarra, las Bardenas Reales ofrecen un paisaje diferente al del norte de España. Este entorno semiárido, con tonos ocres y rojizos, presenta cabezos, barrancos y formaciones caprichosas moldeadas por la erosión. El Parque Natural, declarado Reserva de la Biosfera, se puede recorrer en coche, a pie o en bicicleta.
Su parecido con la Capadocia reside en las formas geológicas creadas por la erosión. Las chimeneas de hadas turcas encuentran un equivalente en los relieves erosionados de arcilla y yeso, creando un paisaje único. Aunque carece de globos aerostáticos y ciudades excavadas en la roca, ofrece una sensación de estar en un entorno inusual dentro de la península, una alternativa para ir abriendo boca antes de visitar Turquía.












