Sergi Torrens, experto en finanzas: "Donar o heredar puede ser muy caro o muy barato dependiendo de la comunidad autónoma en la que vivas"

Sergi Torrens, experto en finanzas: "Donar o heredar puede ser muy caro o muy barato dependiendo de la comunidad autónoma en la que vivas"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Sergi Torrens, experto en finanzas: "Donar o heredar puede ser muy caro o muy barato dependiendo de la comunidad autónoma en la que vivas"

La duda entre hacer una donación en vida o dejar los bienes en herencia es una de las más comunes en cualquier planificación patrimonial. El consultor de planificación financiera, Sergi Torrens, analiza esta cuestión para aclarar que, aunque parezcan operaciones similares, “las reglas son distintas y las consecuencias pueden ser muy dispares”, señala. Por ello, es fundamental conocer las implicaciones fiscales de cada opción para tomar la decisión más acertada y evitar sorpresas desagradables.

La clave de las diferencias reside en que la gestión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones está transferida a las comunidades autónomas. Esto provoca que, dependiendo del territorio, la factura fiscal pueda ser muy barata o extremadamente cara.

Además, el lugar de tributación cambia: en una herencia, los impuestos se pagan en la comunidad donde residía la persona fallecida, mientras que en una donación, se tributa donde reside el beneficiario (donatario).

Para ilustrar estas diferencias, Torrens plantea un ejemplo práctico con una donación de 100.000 euros de padres a hijos para la compra de una vivienda. Si el hijo reside en Barcelona (Cataluña), puede acogerse a una bonificación y terminaría pagando 2.000 euros en impuestos. En cambio, si la hija vive en Madrid, la bonificación es del 100% para esa cantidad, por lo que el coste fiscal sería de cero euros.

Si esa misma cantidad se hubiera transmitido por herencia, el resultado habría sido diferente. En ambos casos, por el importe de 100.000 euros, los hijos habrían quedado exentos y no habrían pagado nada.

Aunque el ahorro en el caso catalán sería de 2.000 euros, Torrens apunta que “quizás es mejor por 2.000 euros donarle el dinero antes a tu hijo y que se compre el piso cuanto antes”, introduciendo el factor de la necesidad personal en la ecuación.

El verdadero problema de las donaciones, según el experto, es un coste oculto que la mayoría desconoce: los impuestos que debe pagar el donante. Al donar un bien, la persona que lo entrega debe tributar en el IRPF por la ganancia patrimonial generada (la diferencia entre el valor de adquisición y el de transmisión) y, si es un inmueble, abonar la plusvalía municipal. Esto puede convertir una donación en “una auténtica forma de tirar dinero”, advierte Torrens.

El consultor lo demuestra con un caso dramático: la donación de una vivienda habitual valorada en 300.000 euros, pero comprada por 90.000. En Cataluña, la factura fiscal total asciende a 64.680 euros, sumando el Impuesto de Donaciones del hijo, el IRPF del padre y la plusvalía municipal.

En Madrid, aunque el hijo no paga por la donación, el padre sí debe hacer frente al IRPF y la plusvalía, sumando un total de 51.880 euros en impuestos.

La alternativa es abrumadoramente más beneficiosa. Si esa misma vivienda se hereda, la diferencia es “brutal”, en palabras de Torrens. Gracias a la figura conocida como la “plusvalía del muerto”, la ganancia patrimonial acumulada se desvanece y no se paga IRPF. Además, existen enormes reducciones en el Impuesto de Sucesiones y en la plusvalía municipal, lo que reduce el coste a prácticamente cero en ambas comunidades.

La conclusión del experto es tajante: “Jamás donar una vivienda habitual, mejor heredarla”.

Como regla general, la recomendación es clara. “Evita siempre donar bienes que acumulen plusvalías importantes, como viviendas, fondos, acciones, etcétera”, resume Torrens, ya que “todo esto sale más barato si lo heredamos”, sentencia. La donación es una buena estrategia cuando se trata de transferir dinero en efectivo o activos con una rentabilidad baja, nula o incluso negativa.

Finalmente, el consultor recuerda una variable crucial: la seguridad jurídica. Las normativas fiscales pueden cambiar en cualquier momento.

Al realizar una donación, se paga el impuesto vigente en ese instante, lo que aporta certeza sobre el coste. Sin embargo, al planificar una herencia, “no sabremos hasta el día que lleguemos a esa herencia” cuáles serán las reglas del juego, dejando la planificación final a merced de futuros cambios legislativos.