
La nueva odisea de los seguros: patinetes, coches eléctricos y la letra pequeña que nadie lee
Las nuevas normativas de seguros han generado un panorama complejo para los propietarios de vehículos de movilidad personal y coches. El corredor de seguros Félix Suescun, de la correduría FSR, ha analizado en COPE Navarra los principales desafíos, desde la obligatoriedad de asegurar los patinetes eléctricos hasta las dudas que todavía rodean al coche eléctrico.
Uno de los mayores escollos es asegurar a los menores de 16 años que conducen patinetes eléctricos. Suescun explica que la gente se lo está tomando con mucha parsimonia, a pesar de que la normativa es clara. El problema radica en que la edad mínima de conducción depende de cada ayuntamiento, como en Pamplona (15 años) o Barañaín (16 años), mientras que las aseguradoras limitan la contratación a partir de los 16 años.
Esto genera un vacío para los conductores más jóvenes, que podrían tener que acudir al consorcio de compensación de seguros.
Además, las compañías aseguradoras se están volviendo más estrictas y se encaminan a cubrir únicamente los vehículos registrados. Félix Suescun considera que es una medida correcta para evitar dudas sobre la homologación del vehículo. “Las compañías yo creo que van a ir a lo sencillo y a lo práctico, y es que única y exclusivamente van a asegurar aquellos vehículos que estén homologados por la dirección general de Tráfico”, afirma.
El incremento generalizado de los precios también se refleja en las pólizas de seguros. Suescun subraya que “el seguro no deja de ser un reflejo de todo lo que está pasando en la sociedad”.
De esta forma, si sube el coste de las reparaciones en los talleres o el precio de las piezas, “los seguros tienen que subir”. Al final, explica, es un equilibrio entre los siniestros que se pagan y las primas que se cobran para que el sistema sea sostenible y rentable.
En cuanto a los coches eléctricos e híbridos, cuyo seguro no es necesariamente más caro porque el sector busca incentivar su compra, Suescun cree que el aumento de ventas responde más al incremento del precio de la gasolina que a un convencimiento real. Persisten dudas sobre la autonomía y la infraestructura de recarga, lo que le lleva a afirmar que “hemos empezado la casa por el tejado”.
Félix Suescun también aclara las diferencias entre los tipos de pólizas. Un seguro a terceros básico cubre lo obligatorio, asistencia y lunas, mientras que el terceros ampliado añade coberturas como incendio, robo y colisión con animales.
Sin embargo, advierte que no es un todo riesgo, ya que este último “incorpora la garantía de daños propios a consecuencia de un accidente”, incluso si es culpa del conductor.
Una de las puntualizaciones más importantes que hace Suescun es sobre las franquicias en los seguros a todo riesgo. “Las franquicias son por golpe”, aclara, desmintiendo la creencia de que se paga una única vez para reparar varios daños. “Si tienes cuatro golpes, son cuatro franquicias”, sentencia.
Finalmente, sobre la relación entre aseguradoras y talleres, Suescun reconoce que existe una tensión lógica, ya que las compañías buscan aminorar el coste del siniestro y los talleres cobrar su precio justo. Aunque no suele haber grandes discusiones sobre el precio de las piezas, sí pueden surgir discrepancias en las horas de trabajo.
También menciona la opción de los talleres concertados, que pueden ofrecer primas o franquicias más bajas, aunque la experiencia del cliente con ellos puede variar.













