
GUINEA ECUATORIAL: UN LEGADO ESPAÑOL EN EL CORAZÓN DE ÁFRICA
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El periodista Ángel Expósito, desde Guinea Ecuatorial, donde cubre la visita del Papa, reflexiona sobre la profunda conexión histórica y los desafíos actuales de este país africano, que fue territorio español hasta 1968.
Un pasado español aún presente
Guinea Ecuatorial formó parte de España durante 206 años, un hecho a menudo olvidado. Esta herencia persiste en la actualidad: el español es idioma oficial y la influencia cultural se manifiesta en la gastronomía, la arquitectura y la presencia de marcas españolas.
Personas de 62 años nacidas en Guinea, nacieron siendo españoles.
La advertencia demográfica y los desafíos sociales
Expósito advierte sobre la explosión demográfica que experimentará África, pasando de 400 millones de habitantes a 3.000 millones en 2050, generando una potencial crisis migratoria. Además, señala la prevalencia del SIDA como principal causa de mortalidad en Guinea, especialmente entre jóvenes, producto de “la promiscuidad y las relaciones descontroladas”.
La visita del Papa adquiere así una relevancia que va más allá de lo protocolario, abordando los complejos desafíos sociológicos de la región.
La labor de los misioneros españoles
En este contexto, Expósito destaca la encomiable labor de los misioneros españoles. Cita el ejemplo de Elena, una misionera leonesa que lleva 43 años dedicada a la educación de niñas en un internado, impartiendo conocimientos de oficios e informática.
También menciona a Pablo, quien enfoca sus esfuerzos en la sanidad, la educación y la concienciación.
La educación como clave para el futuro
La educación se presenta como la piedra angular para el desarrollo del continente. El Colegio Español de Malabo, gestionado por los salesianos, es un centro educativo de referencia, con alta demanda desde preescolar.
Expósito enfatiza la importancia de educar a la población para que se forme, trabaje y contribuya al desarrollo de su propio país. Concluye reafirmando la necesidad de no olvidar a África, incluso “por egoísmo”.













