Asaltan una gasolinera a punta de pistola en Gévora: "hay muchas armas de fuego últimamente en Badajoz, cuando antes no se veía"

Asaltan una gasolinera a punta de pistola en Gévora: "hay muchas armas de fuego últimamente en Badajoz, cuando antes no se veía"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Asaltan una gasolinera a punta de pistola en Gévora: "hay muchas armas de fuego últimamente en Badajoz, cuando antes no se veía"

Un robo con violencia ha sacudido la mañana de este lunes en Gévora, donde una gasolinera ha sido asaltada a primera hora por un individuo armado. Los hechos han ocurrido sobre las 06:40 horas, coincidiendo con la entrada del trabajador al turno de mañana, quien fue sorprendido por el asaltante.

Según fuentes policiales, el atraco se ha producido en menos de un minuto.

El asaltante, que portaba un arma corta, se hizo con una cantidad de dinero aún no concretada. Una trabajadora relata que todo “ha sido rápido”, el ladrón fue a “la caja, mi compañero no ha puesto resistencia, le ha dado el dinero y con la misma se ha marchado”.

El autor del robo no actuaba solo; a las puertas le esperaba otra persona en un vehículo, lo que facilitó una rápida huida.

Tras el suceso, queda una profunda sensación de inseguridad entre los trabajadores. “Más el susto, el susto es el que te queda, el susto es bastante bastante contundente”, lamenta una empleada.

Esta percepción se agrava al saber que “hay muchas armas de fuego últimamente en Badajoz, cuando antes no se veía”.

Este tipo de situaciones violentas genera que se acuda al puesto de trabajo con temor. La trabajadora confiesa que “se viene a trabajar con un poquito más de de respeto” porque “te recuerdan situaciones violentas y donde tu vida puede correr peligro”.

La sensación general es que “Badajoz está últimamente muy caldeado”.

La empleada también apunta a una causa más profunda del problema de la delincuencia en la ciudad. Considera que “las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado tienen pocos medios para para luchar contra contra esta” situación.

Al final, concluye, “es desigualdad, y el que sufre es el ciudadano de a pie”.