La Rioja acelera su reciclaje orgánico: La guía definitiva para no fallar con el contenedor marrón

La Rioja acelera su reciclaje orgánico: La guía definitiva para no fallar con el contenedor marrón
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

La Rioja acelera su reciclaje orgánico: La guía definitiva para no fallar con el contenedor marrón

El reciclaje de materia orgánica ya es una realidad consolidada en La Rioja. Gracias a la instalación de más de 2.300 contenedores marrones en la región, durante el año 2025 se recogieron 5.200 toneladas de biorresiduos. Este avance se enmarca en un contexto donde cada riojano genera más de 400 kilos de basura al año, sumando un total de 130.000 toneladas, lo que subraya la importancia de convertir residuos en recursos. Para seguir mejorando estas cifras, el Consorcio de Aguas y Residuos de La Rioja ha puesto en marcha una nueva campaña informativa con el lema: “Tus restos de comida, al marrón”.

Los datos del primer trimestre de 2026 ya reflejan una clara tendencia al alza, con un aumento medio del 27% en la recogida de biorresiduos respecto al mismo periodo de 2025.

Según el gerente del Consorcio, José María Infante, “estamos en clara mejoría y necesitamos todavía un poquito más”. El objetivo es alcanzar las metas marcadas por la Unión Europea, que establecen la obligación de reciclar el 55% de los residuos para 2025, el 60% para 2030 y el 65% para 2035.

José María Infante aclara en COPE Rioja que más del 40% de los residuos que se generan en los hogares son materia biodegradable que puede aprovecharse para compostaje. En el contenedor marrón se deben depositar restos de comida como pieles de fruta, cáscaras de huevo o marisco, huesos de fruta y carne, o posos de café. También otros elementos como servilletas y papel de cocina sucios, restos de jardinería como plantas y flores marchitas o incluso tapones de corcho y palillos.

Infante resuelve una duda frecuente: “ese papel con el que se envuelve el pescado, que es verdad que huele bastante mal, una vez que ha sido utilizado, pues también, sin ningún problema lo podemos echar ahí”.

Los restos de alimentos se deben depositar en este contenedor marrón. Hablamos de: 

• Frutas y verduras (también con piel o cáscara) 

• Restos de carne, pescado, huesos, espinas 

• Pan duro, arroz, pasta 

• Cáscaras de huevo, moluscos y frutos secos 

• Posos de café y bolsitas de té (sin grapas) 

Pequeños residuos vegetales: 

• Flores y plantas marchitas

Otros residuos orgánicos biodegradables: 

• Servilletas y papel de cocina sucios (sin tinta ni químicos)

• Tapones de corcho natural

Existen ciertos residuos que nunca deben depositarse en el contenedor marrón. Entre ellos se encuentran los productos de higiene como las toallitas, que no se degradan fácilmente, ni tampoco líquidos como el aceite de cocina usado, que tiene su propio circuito de reciclaje. Otro error habitual es tirar los excrementos de mascotas o la arena de los gatos.

El gerente del Consorcio advierte que estos desechos “nos crea un perjuicio, es un puede ser un vector de otros elementos como pueden ser patógenos”, por lo que deben ir siempre al contenedor de fracción resto.

Una de las dudas más repetidas en la actualidad está relacionada con las cápsulas de café. Los posos del café de una cafetera tradicional pueden ir sin problema al contenedor marrón. Sin embargo, las cápsulas de plástico o aluminio deben depositarse en el contenedor amarillo de envases, ya que no son compostables, a excepción de aquellas que indiquen específicamente lo contrario.

¿Qué NO se puede depositar en el contenedor marrón? 

• Ceniza y colillas de cigarro 

• Arena de gato o excrementos de mascotas 

• Cápsulas de café 

• Resto de barrido y pelo 

• Aceite de cocina usado 

• Líquidos alimenticios (leche, zumos vino…) 

• Y por supuesto cualquier otro residuo que ya tenga su contenedor de reciclaje propio.

Compost, un abono orgánico natural y rico en nutrientes, ideal para fertilizar jardines, huertos y cultivos agrícolas. Además, mejora la estructura del suelo y reduce la necesidad de fertilizantes químicos y el consumo de agua

1.

Obtenemos compost. 

2. Reducimos la cantidad de residuos que terminan en el vertedero, alargando así la vida de nuestras instalaciones. 

3. Reducimos el coste de gestión y tratamiento de residuos. 

4. Mejoramos el reciclaje de las otras fracciones (envases, papel y cartón, vidrio…).

5.

Disminuimos las emisiones de gases de efecto invernadero. 

6. Contribuimos a la generación de empleo verde.