REPARACIÓN A DOLORES VÁZQUEZ: EL GOBIERNO RECONOCE SU INJUSTA CONDENA POR EL CASO WANNINKHOF

REPARACIÓN A DOLORES VÁZQUEZ: EL GOBIERNO RECONOCE SU INJUSTA CONDENA POR EL CASO WANNINKHOF
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

REPARACIÓN A DOLORES VÁZQUEZ: EL GOBIERNO RECONOCE SU INJUSTA CONDENA POR EL CASO WANNINKHOF

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

El Ministerio de Igualdad prepara un acto de reparación para Dolores Vázquez, quien fuera injustamente condenada por el asesinato de Rocío Wanninkhof en el año 2000. Este reconocimiento se produce 26 años después de su condena, buscando así resarcir el daño causado por un proceso judicial y mediático marcado por la lesbofobia.

Un caso que marcó un antes y un después

Rocío Wanninkhof, de 19 años, fue asesinada el 9 de octubre de 1999 cerca de Mijas (Málaga). Su cuerpo fue hallado un mes después, con signos de violencia. La investigación rápidamente se centró en Dolores Vázquez, expareja de la madre de Rocío. A pesar de la falta de pruebas, Vázquez fue detenida y condenada, pasando 17 meses en prisión.

El caso dio un giro inesperado cuando, cuatro años después, Tony King asesinó a otra joven, revelándose como el verdadero culpable de la muerte de Rocío. La inocencia de Dolores Vázquez, que siempre proclamó su no participación en el crimen, quedó así demostrada.

Linchamiento mediático y lesbofobia

El trato mediático que recibió Dolores Vázquez es considerado un ejemplo de lesbofobia social e institucional. Se argumenta que los medios de comunicación, influenciados por prejuicios, construyeron una imagen de culpabilidad que influyó en el jurado popular que la condenó. El juicio fue posteriormente anulado en 2002 por “falta de motivación”, y aunque se ordenó repetirlo, nunca se llevó a cabo.

Acto de reparación

El Ministerio de Igualdad celebrará un acto “simbólico” de reparación el próximo 27 de abril en Madrid. Durante el evento, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, entregarán a Dolores Vázquez la Medalla a la Promoción de los Valores de Igualdad. Se espera que este reconocimiento sirva para visibilizar el daño sufrido por Vázquez y para promover una reflexión sobre la lesbofobia en el sistema judicial y en la sociedad.

La construcción de una culpable

Desde el inicio de la investigación, tanto la Guardia Civil como la familia de Rocío Wanninkhof apuntaron a alguien cercano a la víctima. Se construyó una imagen de Dolores Vázquez como una asesina despiadada, manipulando su personalidad y apariencia. Se la describió como fría, calculadora y vengativa.

El hecho de que Dolores Vázquez fuera lesbiana y hubiera mantenido una relación con la madre de Rocío fue un factor determinante en el caso. Beatriz Gimeno, activista feminista y escritora, ha analizado cómo la orientación sexual de Vázquez influyó en su acusación, procesamiento y condena.

Se difundió la imagen de una mujer amenazante y masculinizada, capaz de trasladar el cadáver de Rocío por sí sola. Esta imagen, basada en falsedades y exageraciones, convenció a la opinión pública de su culpabilidad, simplemente por no encajar en los roles sexuales normativos.

Anulación de la condena y liberación

El juicio contra Dolores Vázquez se basó en la desacreditación personal y careció de pruebas sólidas. A pesar de ello, un jurado popular la condenó a 15 años de prisión. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anuló la sentencia, argumentando que el fallo no explicaba las bases lógicas de la condena y que se basaba en “inferencias o indicios” no detallados.

Dolores Vázquez salió de prisión a la espera de un nuevo juicio. Fue entonces cuando Tony Alexander King asesinó a Sonia Carabantes. Su ADN fue encontrado en el cuerpo de la joven y en un cigarrillo hallado cerca del cadáver de Rocío Wanninkhof. King fue condenado por ambos crímenes, confirmando la inocencia de Dolores Vázquez, quien había pasado 519 días en prisión por un error judicial. Tras su liberación, decidió rehacer su vida fuera de España.