
EEUU media entre Israel y Líbano mientras Pakistán busca reanudar el diálogo entre EEUU e Irán
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En un intento por calmar las tensiones en Medio Oriente, representantes de Israel y Líbano se reunieron en Washington D.C., en las primeras conversaciones directas en décadas entre ambos países. El encuentro fue auspiciado por la administración estadounidense, buscando desactivar uno de los principales focos de conflicto en la región, además de la situación en el estrecho de Ormuz.
Reunión Israel-Líbano en Washington
Las conversaciones se producen tras una semana del frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y luego de una primera ronda de negociaciones fallida entre ambos en Pakistán. El embajador israelí en Washington, Yechiel Leiter, y la embajadora libanesa, Nada Hamadeh Moawad, se reunieron con el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Rubio ha expresado el beneplácito de su gobierno por auspiciar las conversaciones, calificándolas de “oportunidad histórica”. Sin embargo, reconoció la complejidad del diálogo, considerando décadas de historia y la ausencia de relaciones diplomáticas previas, así como la indefinición de la frontera entre ambos estados vecinos.
A pesar del optimismo expresado por Leiter tras el encuentro, quien afirmó que ambas naciones están unidas en la “liberación de Líbano de una potencia ocupante dominada por Irán, llamada Hizbulá”, los ataques israelíes contra Líbano continuaron, dejando decenas de muertos y heridos, según el Ministerio de Sanidad libanés.
El gobierno libanés acudió a las conversaciones con la expectativa de lograr un alto el fuego previo a abordar temas más complejos, algo que Israel ha descartado. Por su parte, Israel busca desarmar a Hizbulá, un objetivo que el gobierno y ejército libaneses se propusieron el año pasado sin éxito, debido a la complejidad de la misión y a los delicados equilibrios políticos internos.
Contexto del conflicto y el papel de Hizbulá
Hizbulá surgió en los años 80 con el apoyo de Irán, para resistir la ocupación israelí del sur de Líbano. Desde entonces, ambos actores han sido enemigos y se han enfrentado en varias guerras, siendo la población libanesa la principal víctima.
Israel ha manifestado que no se retirará del territorio libanés ni detendrá sus ataques hasta acabar con Hizbulá, buscando el apoyo de las autoridades libanesas para lograr este objetivo, ya que sus operaciones militares no han sido suficientes para debilitar al grupo.
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, afirmó que su gobierno quiere normalizar las relaciones con Líbano, pero para ello es necesario eliminar el principal problema: Hizbulá, al que considera una amenaza tanto para la seguridad de Israel como para la soberanía libanesa.
Tensión en el Estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní
La tensión se mantiene alta en el estrecho de Ormuz. Tras el anuncio de Donald Trump de un bloqueo naval a los barcos con destino u origen en puertos iraníes, el tráfico marítimo se ha visto afectado. Según Reuters, pocos barcos han podido cruzar el estrecho desde el inicio del bloqueo. El Comando Central del Ejército estadounidense (Centcom) ha informado sobre la aplicación del bloqueo y la respuesta de algunas embarcaciones mercantes.
Pakistán busca mediar entre EEUU e Irán
En este contexto, Pakistán busca reactivar las negociaciones entre Washington y Teherán, habiendo enviado una propuesta formal a ambas delegaciones. Una fuente diplomática anónima indicó que “las cosas se están moviendo positivamente” y que existe la posibilidad de una segunda ronda de conversaciones.
Las principales diferencias giran en torno al programa nuclear iraní, con Washington exigiendo a Teherán renunciar totalmente al enriquecimiento de uranio, una línea roja para EEUU. Irán, por su parte, defiende su derecho a enriquecer uranio para uso civil.
Trump ha insinuado que “algo podría ocurrir en los próximos dos días” en el proceso de negociación con Irán, elogiando el rol de Pakistán en la mediación. El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, se ha mostrado optimista sobre la continuidad de las negociaciones y ha subrayado la necesidad de que persista el alto el fuego mientras duren las conversaciones.
Además, otros países han apoyado los esfuerzos para lograr una desescalada, instando a incluir a Líbano en las conversaciones, advirtiendo que “la prolongación de la guerra pone en peligro la actual distensión regional”.













