
¿Se está frenando la inteligencia humana tras un siglo de crecimiento? La respuesta la tiene el Efecto Flynn y un físico de la UPNA alerta: "La cosa no es como siempre fue y habrá que estar atentos"
Desde la década de 1930, la humanidad ha experimentado un fenómeno tan sorprendente como sostenido: un crecimiento constante de su cociente intelectual. Conocido como Efecto Flynn, en honor al investigador neozelandés James Flynn, este hecho ha sido documentado en diversas culturas y periodos, confirmando un aumento de hasta un 30% en casi un siglo. Sin embargo, estudios recientes sugieren que esta tendencia podría haberse detenido o, incluso, revertido. Así lo ha explicado el profesor de la Universidad Pública de Navarra y divulgador, Joaquín Sevilla, en su sección de ciencia en COPE Navarra.
El Efecto Flynn describe cómo, de manera consistente, el CI promedio de la población ha crecido alrededor de un 10% cada tres décadas desde los años 30 hasta el 2020.
“Es una barbaridad, si lo pensamos”, ha señalado Sevilla, destacando que, pese a las dudas iniciales, la solidez del fenómeno se ha confirmado mediante “muchos estudios en ámbitos culturales muy diferentes”.
Aunque no existe una única causa confirmada, Sevilla apunta a una serie de factores que coinciden con “un despegue de la humanidad en muchos sentidos”. La mejora en la alimentación, el aumento de la esperanza de vida y un mayor acceso a la cultura y la información son algunas de las explicaciones más plausibles. “El hecho de que comamos mejor o haya más acceso a la cultura ha podido ayudar”, ha comentado.
El divulgador ha matizado que, aunque la inteligencia de una persona se considera constante a lo largo de su vida, un entorno más estimulante y saludable sí podría influir en el desarrollo de esa capacidad innata. Según ha explicado, la inteligencia no es el conocimiento acumulado, sino la capacidad para adquirirlo y aplicarlo: “La inteligencia es el punto de partida, la habilidad con la que luego desarrollas las acciones que sea que vas a desarrollar”.
La tendencia ascendente del Efecto Flynn podría haber llegado a su fin.
Joaquín Sevilla ha hecho referencia a un estudio de 2023 y a otro presentado recientemente en el Congreso de los Estados Unidos que “parecen apuntar a que el efecto se ha parado o incluso se está dando la vuelta”. Una de las principales hipótesis señala a las pantallas como posible causa de este estancamiento.
Sevilla ha advertido que “no está nada claro” que las pantallas sean la razón, ya que su impacto depende del uso. Mientras que el consumo de entretenimiento simple podría no ser estimulante, las pantallas también son “una puerta a un conocimiento extraordinario”. Por ello, ha insistido en la necesidad de investigar más a fondo antes de extraer conclusiones definitivas sobre este cambio de tendencia.
En este contexto de cambio, la irrupción de la inteligencia artificial representa un desafío sin precedentes.
A diferencia de otras tecnologías, su adopción ha sido “tan brusca” que todas las generaciones la están aprendiendo a la vez. “No hay nadie que te pueda enseñar a usar eso, porque tus adultos de referencia lo están aprendiendo a la vez que tú”, ha reflexionado Sevilla.
Esta situación, según el profesor, puede generar usos inadecuados de una herramienta muy potente. Ya observa cómo algunas personas delegan tareas básicas en estas tecnologías, lo que podría tener consecuencias a largo plazo. “Hay gente que hace un uso extremo, y que está delegando, o sea, le pregunta a la inteligencia artificial hasta qué día es hoy”, ha comentado Sevilla, quien concluye que es fundamental “estar atentos e irlo vigilando, sin duda”.













