
¿Olvidar los sueños podría ser una señal temprana de Alzheimer?
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Un estudio reciente ha revelado una posible conexión entre la incapacidad de recordar los sueños y un mayor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo y Alzheimer. La investigación, llevada a cabo por el Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (CIEN), sugiere que esta falta de recuerdo onírico podría ser un factor predictivo de la enfermedad.
El Proyecto Vallecas y sus hallazgos
El estudio se basó en el Proyecto Vallecas, que involucró a 1.049 personas sanas mayores de 70 años durante más de una década. Los investigadores, liderados por Pascual Sánchez Juan, director científico del CIEN, observaron que aquellos participantes que no recordaban sus sueños presentaban un mayor riesgo de deterioro cognitivo. Esta conclusión se vio reforzada al constatar la presencia de biomarcadores de Alzheimer en estos mismos individuos.
La red neuronal por defecto como clave
La principal hipótesis que explicaría esta relación se centra en la red neuronal por defecto, una región cerebral activa durante el reposo mental, como al soñar o divagar.
Esta área es una de las primeras en verse afectada por la patología asociada al Alzheimer. La alteración de esta red podría dificultar la generación del contenido de los sueños, haciéndolos más pobres y difíciles de recordar. Según los investigadores, no se trataría de un problema de memoria, sino de la propia capacidad de generar sueños con contenido significativo.
La importancia de un buen descanso
Esta investigación se suma a las advertencias de otros expertos, como el Dr. Pedro Schestatsky, neurólogo con posdoctorado en Harvard, quien destaca la importancia de dormir bien para la salud neurológica.
Según Schestatsky, solo una pequeña parte de la población duerme adecuadamente cada noche, mientras que la mayoría acumula errores que afectan negativamente al cerebro.
Durante el sueño, el cerebro activa el sistema glinfático, un mecanismo de limpieza que elimina residuos como la proteína beta-amiloide, relacionada con el Alzheimer. La falta de sueño interrumpe este proceso esencial. “El sueño no es opcional. Es una necesidad biológica.
Si lo interrumpimos crónicamente, perdemos la capacidad de mantener un cerebro sano”, afirma Schestatsky.
Apnea del sueño y otros factores de riesgo
La apnea del sueño, un trastorno que provoca microdespertares y falta de oxígeno durante la noche, es otro factor de riesgo subestimado. Su detección temprana y tratamiento podrían ralentizar el deterioro cognitivo. Además de la edad y la genética, otros factores de riesgo importantes para el Alzheimer, cuidar la calidad del sueño se presenta como una inversión crucial en la salud cerebral a largo plazo.
Recomendaciones para mejorar la calidad del sueño
Para mitigar los riesgos asociados a un mal descanso, el Dr. Schestatsky propone cambios en el estilo de vida, tales como:
- Establecer una rutina de sueño fija.
- Evitar las pantallas al menos una hora antes de dormir.
- Practicar técnicas de respiración para calmar el sistema nervioso.
- Reducir la exposición a estímulos estresantes antes de acostarse.
Es crucial prestar atención a la calidad del sueño, especialmente considerando que, según la Sociedad Española de Neurología, un alto porcentaje de casos leves de Alzheimer en España aún no han sido diagnosticados.













