
Emma Lira: «El califato de Córdoba pudo ser la Ilustración del Islam»
El jurado decidió por mayoría conceder los diez mil euros a esta novela «de extraordinaria sensibilidad que recrea, con ricos detalles y un exotismo velado, la Hispania árabe-musulmana del califato, en la cumbre de Medina Azahara, así como la historia de Almanzor antes de convertirse en leyenda». Un califato bajo la férula de al-Hakam II y sus ministros poetas. Allí florecen las artes y las ciencias; su biblioteca califal aspira a congregar todos los saberes. Un problema: la ausencia de sucesor del califa y sus frágiles alianzas hacen peligrar la continuidad de la dinastía.
La autora de ‘La luz de Merida’ pone el foco en dos personajes: el caudillo Almanzor y la esclava de origen cristiano Lubna. Copista y secretaria de al-Hakam esta cultivada mujer reúne manuscritos para la biblioteca. «Más que los hechos militares, me interesa los que sucede de puertas adentro en el palacio califal. Hasta ahora solo conocemos al Almanzor guerrero que nunca fue vencido por los cristianos y que forma parte de nuestra historia», apunta Lira.
Un califato opuesto al rigorismo de otras corrientes islámicas: «Las tres religiones del libro, musulmanes, cristianos y judíos conviven en armonía. Aquel califato pudo ser la Ilustración del Islam», subraya la autora de ‘La luz de Medina’. En Medina Azahara, que para la generación de los setenta era el nombre de un grupo de rock andaluz, confluían los aprendizajes de los peregrinos que volvían de La Meca, El Cairo o Bagdad. «Si el califato cayó no fue por el ataque de unos cristianos enfrentados entre sí sino por los problemas internos de un islam dividido en tres califatos», concluye Lira.













