
Defensores de la Central Nuclear de Almaraz Exigen Continuidad ante la Incertidumbre
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Trabajadores, representantes del comité de empresa y miembros de la plataforma ‘Sí a Almaraz, Sí al Futuro’ se manifestaron frente a la Central Nuclear de Almaraz, en Cáceres, demandando la prolongación de la actividad de la planta. La movilización, que coincide con la 31ª recarga de combustible de la Unidad 1 (proceso que involucra a 1.200 trabajadores adicionales y 70 empresas), busca una resolución que asegure el futuro industrial, energético y social de la región.
Un Futuro Pendiente de Decisión
El futuro de la central pende de la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico respecto a la extensión de su operación más allá de 2027. Fernando Sánchez, presidente de la plataforma, advirtió sobre las “consecuencias catastróficas” de un posible cierre, instando al Gobierno a tomar una “decisión rápida” para aliviar la incertidumbre que afecta a miles de trabajadores.
Sánchez argumentó que cesar la actividad sería un error, especialmente en el contexto actual. Subrayó la importancia de la central para Extremadura y señaló que su funcionamiento es óptimo.
Además, destacó que Europa ha solicitado que no se cierre, considerando que sería un grave error estratégico, especialmente considerando las políticas energéticas de países vecinos.
Preparada para Muchos Años Más
Patricia Rubio, jefa de la Oficina Técnica de Operación y miembro de la plataforma, enfatizó que la central está modernizada y lista para operar por muchos años más, al igual que su similar en North Anna, autorizada para funcionar hasta 2063. Rubio añadió que el desmantelamiento sería absurdo, dada la volatilidad de los precios del gas y la situación geopolítica actual.
Además, recordó que la energía nuclear representa el 20% de la generación eléctrica en España y es crucial para la seguridad del suministro eléctrico, proporcionando energía estable y constante.
Impacto Laboral y Económico
Borja Romero, presidente del comité de empresa, resaltó el trabajo de más de 2.100 profesionales involucrados en la recarga, defendiendo la continuidad de la central para asegurar oportunidades laborales para las futuras generaciones. Aseguró que no hay razones para cerrar una central que considera un ejemplo internacional.
La plataforma destaca que la central genera alrededor de 4.000 empleos directos e indirectos, siendo un pilar económico para la región y un factor clave para la cohesión territorial y el desarrollo de la comarca del Campo Arañuelo.
Defensa en el Parlamento Europeo
El eurodiputado Juan Carlos Girauta defendió el mantenimiento de la central en el Parlamento Europeo, alertando sobre el “doble maltrato a Extremadura” que implicaría su cierre. Mencionó un informe preliminar de Bruselas que advierte sobre el riesgo para la estabilidad de la red eléctrica y criticó que España esté actuando en contra de la tendencia de otros países que prolongan la vida útil de sus reactores.
Búsqueda de un Futuro Asegurado
La protesta se suma a otras acciones de trabajadores y sociedad civil para destacar la importancia de asegurar el futuro de la central, garantizando así el desarrollo económico y social de la zona.













