Olga López: De víctima de violencia de género a ejemplo de superación gracias a Cáritas

Olga López: De víctima de violencia de género a ejemplo de superación gracias a Cáritas
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Olga López: De víctima de violencia de género a ejemplo de superación gracias a Cáritas

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La historia de Olga López es un claro ejemplo del impacto que la labor asistencial de la Iglesia, a través de Cáritas en Jaén, tiene en la vida de personas vulnerables. Su testimonio como superviviente de violencia de género subraya la importancia de apoyar económicamente programas de ayuda a través de gestos como marcar la casilla 105 en la declaración de la renta.

Un infierno de maltrato y el inicio de la recuperación

Olga vivía en una situación de maltrato en la que carecía de control sobre su propia existencia. “Yo no gestionaba nada, ya que el dinero que recibíamos lo manejaba él”, relata. El punto de inflexión fue cuando acudió al Instituto de la Mujer de su localidad, donde una abogada, al ver sus heridas, activó el protocolo de ayuda.

Casa Besana: Un refugio y un nuevo comienzo

Fue entonces cuando Casa Besana, un recurso de Cáritas Jaén, la contactó.

Allí, junto a su hijo, recibió una atención integral que abarcaba apoyo psicológico y social. “Estos recursos no solo te ofrecen un techo seguro, sino también un acompañamiento integral para reconstruirlo”, explica Olga sobre la ayuda recibida.

Olga reconoce que se sentía atrapada en el ciclo de la violencia, sintiendo vergüenza y culpabilidad. A sus 23 años, desconocía la existencia de casas de acogida para mujeres.

Cáritas Empleo: El camino hacia la independencia

Una vez cubiertas sus necesidades básicas, Olga se enfocó en su futuro a través de Cáritas Empleo.

Se formó en ayuda a domicilio a instituciones y, gracias a ello, hoy ejerce esa profesión y vive de ella. Este paso fue crucial para alcanzar la independencia económica y personal que le habían arrebatado.

Aunque al principio sentía temor de abandonar la seguridad del centro, su capacidad de ahorro y el apoyo recibido fueron fundamentales. Olga está convencida de que, sin esta ayuda, su camino habría sido mucho más difícil.

Un cambio radical y un futuro prometedor

El cambio en su vida ha sido radical. “Fue un antes y un después en mi vida, por supuesto, porque es que mi vida ha cambiado de cero a cien”, concluye.

Lleva doce años viviendo en Jaén, donde ha construido un nuevo hogar. Su historia es un testimonio del poder transformador de la solidaridad y la capacidad de resiliencia del ser humano.