Suspendida la batida con lanchas por el Ebro para buscar a Pablo Cebolla: "Nos sentimos muy frustrados"

Suspendida la batida con lanchas por el Ebro para buscar a Pablo Cebolla: "Nos sentimos muy frustrados"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Suspendida la batida con lanchas por el Ebro para buscar a Pablo Cebolla: "Nos sentimos muy frustrados"

La batida con lanchas motorizadas prevista para este sábado en el río Ebro para buscar a Pablo Cebolla, el joven de Alhama de Aragón desaparecido en Zaragoza la madrugada del 13 de febrero, ha sido suspendida. La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha denegado los permisos necesarios para la navegación a motor, un nuevo obstáculo que se suma a la angustia de la familia.

A Pablo, de 20 años, se le perdió la pista en el entorno del Club Náutico de la capital aragonesa.

La decisión ha provocado una “frustración enorme” en el entorno del joven, que siente que sus esfuerzos para complementar la búsqueda oficial son constantemente rechazados. Así lo ha expresado su hermana, Paula Camps, en declaraciones a COPE, donde ha manifestado el desamparo que sienten: “Nos sentimos muy frustrados y bastante desamparados, porque no vemos que se avance”.

La familia no comprende el cambio de criterio de las autoridades.

Una batida anterior ya fue cancelada, pero en aquella ocasión el motivo fueron las malas condiciones del río, que se consideraban inseguras. Ahora, la situación es la contraria.

“El río lleva tres semanas, casi un mes, en perfectas condiciones”, explica Camps, pero el impedimento es otro. “Cada vez es uno, y la cosa es no dejar hacer, la verdad”, lamenta.

Según relata la hermana de Pablo, la CHE argumenta que “navegar por el río a motor está prohibido” y, aunque les solicitan licencias que sí poseen, no quieren facilitarlas “para que nos digan que no”.

Además, añade que los Bomberos consideraron que la iniciativa no “hacía falta”, ya que ellos “estaban trabajando”.

El reciente hallazgo del cuerpo de Ares Miguel Tiziano, otro joven de 20 años que estaba desaparecido en Zaragoza desde noviembre, ha reforzado la teoría de la familia de Pablo. El cuerpo de Ares fue localizado el pasado 14 de abril en la desembocadura del río Gállego, “una zona por la que han pasado los drones un millón de veces, así como el helicóptero, y aun así no se ha visualizado”, señala Paula Camps.

Este hecho confirma, según ellos, que los medios aéreos no son suficientes en áreas de vegetación densa.

“Nosotros, en las batidas que hemos hecho, hemos estado en sitios que aunque hubiésemos tenido un dron a 2 metros, no nos hubiese visto”, afirma. Por ello, insisten en la importancia de rastrear el terreno de cerca.

A pesar de este “batacazo”, la familia y los voluntarios no se rinden.

Paula Camps ha confirmado que, aunque la búsqueda con lanchas queda en suspenso, continuarán con las batidas a pie que organizan aproximadamente cada dos semanas. “Nosotros seguiremos con nuestras batidas, que son las que funcionan”, asegura con determinación.

La familia de Pablo Cebolla seguirá peinando los terrenos más complicados, con la esperanza de encontrar alguna pista sobre su paradero.

“No nos vamos a parar ni mucho menos”, concluye Camps, a pesar de sentir que el caso no está siendo tratado “como una prioridad” por parte de las autoridades competentes.