
Afasia: Un reto común tras daño cerebral y la importancia de la rehabilitación temprana
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La afasia se ha convertido en una de las secuelas más frecuentes y complejas después de un daño cerebral en España, afectando a miles de personas cada año. Adriana Iglesias, logopeda de la Unidad de Neurorrehabilitación del Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez de Pontevedra, explica que este trastorno del lenguaje adquirido surge principalmente tras un ictus o un traumatismo craneoencefálico, perjudicando la habilidad para expresar o comprender tanto el lenguaje verbal como el escrito.
Incidencia de la afasia tras un ictus
En España, se registran anualmente más de 120.000 casos de ictus.
Entre el 20% y el 30% de los pacientes que sufren un ictus desarrollan algún grado de afasia. Esta condición está, en muchos casos, relacionada con lesiones en el hemisferio izquierdo del cerebro, donde se localizan las principales redes neuronales del lenguaje.
Rehabilitación personalizada: Clave para la recuperación
En el hospital pontevedrés, la intervención comienza con una evaluación detallada para identificar qué funciones lingüísticas se mantienen intactas y cuáles se han visto afectadas.
Con base en esta evaluación, se elabora un plan intensivo y personalizado para cada paciente. El tratamiento va más allá de los ejercicios tradicionales, incorporando situaciones cotidianas como cafeterías o supermercados, con el objetivo de recuperar la autonomía en situaciones reales.
Iglesias enfatiza que la rehabilitación temprana es fundamental.
Iniciar el tratamiento en las fases iniciales permite aprovechar la capacidad de reorganización del cerebro y optimizar la eficacia de las estrategias comunicativas.
Tecnología y el crucial apoyo familiar
El uso de sistemas alternativos y aumentativos de comunicación (SAAC), como tablets y dispositivos digitales, ayuda a los pacientes con afectaciones graves a comunicarse de manera más efectiva. Además, Iglesias destaca el potencial de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo en el hogar, siempre bajo supervisión profesional.
La experta subraya la importancia del entorno familiar.
Recomienda a las familias crear ambientes tranquilos, utilizar frases claras y respetar los tiempos de expresión del paciente, evitando interrumpirlo. Este apoyo es vital para fomentar la inclusión social y mantener la motivación ante la necesidad básica de comunicarse.













