
Jorge Olcina, meteorólogo: "La semana que viene se superarán los 30 grados a mediodía con jornadas calurosas en el centro peninsular y el Valle del Guadalquivir"
España disfruta de un fin de semana de tiempo estable y temperaturas primaverales, con valores que rozarán los 30 grados en algunas zonas del sur. Así lo ha explicado el meteorólogo Jorge Olcina, director del Laboratorio del Clima de la Universidad de Alicante, en ‘Fin de Semana’ con Cristina López Schlichting.
Según Olcina, el fin de semana se presenta con tiempo “muy tranquilo, muy estable, anticiclónico en toda España, incluso un poquito caluroso”.
Tras el último coletazo frío de la semana pasada, las temperaturas han subido progresivamente desde el martes. Se esperan máximas de 28 o 29 grados en puntos de la depresión del Guadalquivir, el valle del Ebro y zonas del centro peninsular.
Sin embargo, las mínimas “no terminan de despuntar” y todavía hace algo de fresco a primeras horas en el interior.
Este panorama, dominado por el anticiclón, se mantendrá sin cambios durante todo el fin de semana y se extenderá a los dos archipiélagos. En Canarias se espera un tiempo espléndido con el característico mar de nubes en el norte de las islas de mayor relieve.
De cara a la próxima semana, el patrón no cambiará.
Se mantendrá el tiempo estable y anticiclónico, con jornadas que llegarán a ser calurosas. Olcina prevé que las temperaturas rebasarán “ampliamente los 30 grados a mediodía” en lugares como el Valle del Guadalquivir y el centro peninsular.
Durante su intervención, Jorge Olcina también ha abordado la creciente preocupación por un supuesto “meganiño” o “superniño” que, según informaciones difundidas en redes sociales, podría afectar a España este verano.
El experto ha llamado a la calma y ha querido matizar estos mensajes que pueden preocupar a la población.
Olcina ha explicado que el fenómeno de El Niño ocurre en la cuenca del Pacífico Sur y sus efectos más directos se sienten allí, con lluvias abundantes en la costa sudamericana y sequía en Australia y el sur de Asia. Sin embargo, existen “teleconexiones” o conexiones remotas que pueden influir en el clima global.
Una de las consecuencias de un evento de El Niño intenso es que “sube la temperatura a nivel planetario”, convirtiendo esos años en más calurosos.
A pesar de ello, el meteorólogo subraya que “tampoco hay una relación directa” confirmada entre este fenómeno y los veranos ibéricos inmediatos.
Las previsiones más recientes de la NOAA estadounidense, la agencia que mejor monitoriza el Pacífico, señalan que podría empezar a producirse un evento intenso “ya para finales de este verano”, de cara al otoño. Si se mantuviera, podría dar lugar a un verano caluroso en 2027, no en 2026.
Por tanto, Olcina pide “esperar a que se confirme el desarrollo efectivo” del fenómeno.
El director del Laboratorio del Clima de la Universidad de Alicante ha insistido en la importancia de hacer caso “lo justo a esas informaciones que a veces se difunden en redes” y ha defendido el rigor científico. Ha concluido que un verano caluroso en 2026 no sería “nada nuevo”, sino que seguiría la tendencia de los últimos años, sin una relación directa con el posible desarrollo de El Niño.













