El gesto que define la salud de tu mascota: el agua importa más de lo que crees

El gesto que define la salud de tu mascota: el agua importa más de lo que crees
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

El gesto que define la salud de tu mascota: el agua importa más de lo que crees

El agua que beben nuestras mascotas es un pilar fundamental de su salud, aunque a menudo no se le presta la atención que merece. No todos los animales tienen las mismas necesidades hídricas, y dar por sentado que cualquier agua es válida para todos puede ser un error. Para aclarar las dudas más comunes, el ingeniero y químico, Daniel Herrero, creador del Podcast del Agua, ha explicado las claves para asegurar el bienestar de los miembros más peludos (o escamosos) de la familia.

Para perros y gatos, la regla general es sencilla: el agua debe ser segura, limpia y fresca, y estar siempre disponible. Según Herrero, “si el agua de una vivienda es potable y no existe ninguna alerta sanitaria, en principio puede usarse sin problema para ellos”.

Sin embargo, advierte que si las autoridades recomiendan hervir el agua o no consumirla, esta precaución se extiende a las mascotas, ya que “algunos de los mismos microorganismos o contaminantes que pueden afectar a las personas, también pueden afectar a los animales”.

El caso de los peces es radicalmente distinto. Para ellos, el agua no es solo una bebida, sino el entorno en el que viven, lo que los hace mucho más sensibles a su composición. Un agua del grifo perfectamente potable para un humano puede ser perjudicial para un acuario si contiene cloro o cloraminas, los desinfectantes habituales en la red de suministro. Estos compuestos pueden dañar a los peces y a las bacterias beneficiosas que mantienen el equilibrio del ecosistema acuático.

Por este motivo, nunca se debe llenar una pecera directamente del grifo y meter a los peces.

Lo correcto, según el experto, es acondicionarla previamente. “No existe una única agua válida para todos los peces”, subraya Herrero. La clave está en adaptar los parámetros a cada especie: “Unos necesitan aguas más blandas, otros más duras, unos toleran mejor cierto rango de pH y otros requieren condiciones mucho más concretas”. El ingeniero recuerda que los profesionales de centros como el Acuario de Zaragoza trabajan con múltiples tipos de agua para satisfacer las necesidades de cada especie, demostrando que en la acuariofilia, “más que cantidad, lo que manda es la calidad y la adecuación del agua”.

El universo de las mascotas exóticas es inmenso y sus necesidades, muy variadas.

Herrero insiste en que “es un error que conviene evitar darles el mismo agua a todos los animales”. Para roedores como hámsters, cobayas o jerbos, así como para los hurones, las pautas son similares a las de perros y gatos: agua limpia y fresca siempre a su disposición, prestando especial atención a la higiene del bebedero. Lo mismo ocurre con los pájaros.

Sin embargo, para otros animales el agua cumple una doble función. En el caso de una iguana o una araña mantenida en un terrario, además del agua para beber, es crucial controlar la humedad ambiental para evitar su deshidratación.

Un caso particular es el del cerdo vietnamita o mini pig, que “necesita agua limpia, siempre disponible, pero además hay que vigilar mucho el calor y la hidratación, porque estos bichos beben agua a montón”, señala el químico.

La conclusión que ofrece Daniel Herrero es clara y contundente, especialmente para quienes tienen animales menos comunes. El agua del grifo puede ser un buen punto de partida, pero es imprescindible informarse sobre los requisitos específicos del animal. Como resume el experto: “En estas mascotas el agua no se improvisa, la especie manda y cada una tiene sus propias exigencias”. Un recordatorio fundamental para que el cuidado de nuestros compañeros de vida sea siempre el adecuado.