
NUEVA ESTRATEGIA DE LA DGT CONTRA LOS FRENADOS ANTIRADAR
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La Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado la vigilancia en las carreteras españolas para combatir una práctica común y peligrosa: la frenada brusca ante la detección de radares fijos. La nueva estrategia, denominada “radares antifrenazo”, busca sancionar tanto el exceso de velocidad inicial como la maniobra de frenado indebida.
¿Cómo funcionan los radares antifrenazo?
El sistema se basa en la combinación de dos radares: uno móvil, camuflado y situado a varios metros o kilómetros antes de un radar fijo señalizado. El radar móvil detecta a los vehículos que circulan a una velocidad superior a la permitida.
Si un conductor es detectado por el radar móvil y posteriormente pasa por el radar fijo a la velocidad permitida, se deduce que ha realizado una frenada brusca para evitar la sanción. Esta doble medición permite a la DGT sancionar al conductor por dos infracciones: el exceso de velocidad inicial y la frenada antirreglamentaria.
Sanciones por exceso de velocidad y frenada indebida
La suma de ambas infracciones puede resultar en multas de hasta 600 euros y la pérdida de seis puntos del carné de conducir.
Muchos conductores desconocen que frenar repentinamente sin una causa justificada ya constituye una infracción.
El artículo 56 del Reglamento General de Circulación prohíbe expresamente las frenadas bruscas, salvo en casos de “inminente peligro” para evitar una colisión o un atropello. Frenar para eludir un radar no se considera una excepción y se sanciona con una multa de 200 euros y la retirada de cuatro puntos del permiso de conducir.
Radares de tramo: una alternativa para el control de la velocidad sostenida
La estrategia de control de la velocidad de forma sostenida se manifiesta en los radares de tramo. Estos sistemas, más avanzados, no miden la velocidad en un punto específico, sino la velocidad media mantenida a lo largo de varios kilómetros.
El funcionamiento se basa en cámaras sincronizadas que registran la matrícula de cada vehículo al entrar y salir de un tramo delimitado. El sistema calcula el tiempo empleado en recorrer la distancia y sanciona si la velocidad media supera el límite establecido.
Con este método, frenar en un punto concreto no sirve de nada, ya que se penaliza el comportamiento general del conductor en todo el trayecto vigilado.












