Nueva ley para comedores escolares: la guerra entre cocina propia y catering está servida

Nueva ley para comedores escolares: la guerra entre cocina propia y catering está servida
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Nueva ley para comedores escolares: la guerra entre cocina propia y catering está servida

Los comedores escolares tienen actualmente la obligación por ley de fomentar una alimentación saludable y sostenible. El objetivo es revertir los altos índices de obesidad infantil que registra el país.

La nueva normativa limita los fritos, el azúcar y la bollería, y exige aumentar la presencia de fruta y verdura, pescado (entre una y tres veces por semana), y carnes (hasta un máximo de tres veces semanales, con solo una porción de carne roja).

Andrea, madre de dos niños salmantinos, Vega (4 años) y Manuel (2 años), se muestra satisfecha con el comedor de su colegio, que cuenta con cocina propia. “Yo estoy muy contenta porque el menú es muy equilibrado, a principio de mes nos mandan el menú de todo el mes y se puede ver que ni una sola semana repiten platos.

Hay un primero, un segundo y un postre, calculadas sus proteínas, sus calorías, todo”, explica. Para ella, la clave está en que la comida se elabore en el propio centro.

Sin embargo, Andrea ha oído casos de otros colegios donde “se está llevando a través de catering, que ahí sí están notando que el nivel de de satisfacción es mucho más inferior, las comidas vienen frías, las cantidades están bajando”.

Esta preocupación es compartida por las asociaciones de padres, que ven en el modelo de línea fría un obstáculo para la calidad.

Fernando Aparicio, presidente de la Federación de Padres de Alumnos de Salamanca (FEDAMPA), confirma que los alumnos que comen en centros sin cocina propia están descontentos. “Por los alumnos, sabemos que muchas veces el resultado es bastante malo.

Los niños dicen que las cantidades no son adecuadas porque llegan con hambre, el sabor, las texturas y demás, pues son también bastante reprobables o bastante cuestionables”, afirma. Aunque las empresas cumplan los pliegos, Aparicio cree que “no creamos que sea la mejor forma de aplicación”.

Por ello, Aparicio exige cocinas in situ para todos los colegios de Salamanca, ya que considera que el modelo de línea fría es incompatible con las directrices del nuevo decreto, como el uso de comida de proximidad y de temporada.

“Lo ideal, desde luego, son las cocinas in situ”, insiste. “Traer la comida de línea fría, en el caso de Salamanca, desde Zaragoza, pero en otras provincias de Castilla y León viene de Málaga, y una vez a la semana.

Mucho producto de proximidad no es, no puede ser, es imposible”, denuncia.