
Preocupante situación sanitaria en las cárceles de Aragón: Denuncian negligencia y falta de atención médica
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Un informe reciente revela graves deficiencias en la atención sanitaria que reciben los presos en las cárceles de Aragón, con testimonios que denuncian desde diagnósticos erróneos hasta falta de acceso a tratamientos básicos.
La campaña “Salud y Libertad” ha elaborado un informe titulado “Análisis de la situación sanitaria de las cárceles de Aragón”, en el que se recogen testimonios alarmantes sobre la falta de atención médica adecuada en los centros penitenciarios de Zuera y Daroca. Este informe fue presentado en el marco de la XXIII Marcha contra la macrocárcel de Zuera, que este año se centró en denunciar la desatención sanitaria en prisión.
Falta de médicos: Un problema nacional
El informe destaca que la falta de médicos es uno de los principales problemas que afectan al sistema penitenciario español. Esta carencia provoca que muchas consultas se realicen por videoconferencia, con las limitaciones que esto implica, o que el personal de enfermería deba realizar tareas que no le corresponden. Además, enfermedades infecciosas, que tienen una mayor incidencia en prisión que en la población general, reciben una atención insuficiente, se restringe el acceso a determinados tratamientos y se producen retrasos o ausencias de diagnóstico.
Testimonios impactantes
Los testimonios recogidos en el informe son reveladores: reclusos que reciben paracetamol e ibuprofeno para cualquier dolencia sin un diagnóstico adecuado, fracturas óseas diagnosticadas erróneamente como esguinces, y enfermedades graves como la esclerosis múltiple confundidas con ciática.
Datos alarmantes en Aragón
Según el informe, en 2024 la cárcel de Zuera, con una población de 1.310 internos, contaba con un solo médico de una plantilla teórica de nueve plazas. En Daroca, había cinco vacantes de siete plazas médicas para unos 330 presos, y en Teruel solo había un médico (de dos plazas) para unas 200 personas. A nivel nacional, en diciembre de 2025, solo estaban cubiertas el 30% de las plazas médicas en las prisiones.
Competencias sanitarias: Un debate pendiente
Una de las principales causas de esta situación es que la competencia sanitaria en las prisiones recae sobre el Ministerio del Interior y no sobre los servicios autonómicos de salud. La Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud de 2003 instaba a las comunidades autónomas a asumir estas competencias, pero hasta ahora solo Cataluña, País Vasco y Navarra lo han hecho.
“La cárcel enferma”
Desde la campaña “Salud y Libertad” denuncian la opacidad y la falta de acceso a la información sobre la situación sanitaria en las cárceles. Según sus datos, el 67,6% de los encuestados afirma que su estado de salud ha empeorado desde su ingreso en prisión, lo que lleva a la conclusión de que “la cárcel enferma”. Además de la falta de médicos, denuncian la mala calidad de la alimentación, las condiciones de insalubridad e higiene en las celdas y la falta de ventilación.
El informe también recoge el testimonio de una enfermera que trabajó en la atención especializada de pacientes provenientes de prisión, quien relata casos de abandono y dificultades para denunciar la inacción en su salud debido al “acompañamiento” continuo de las autoridades y al hecho de estar esposados durante la consulta.












