
Dos mujeres desnudas
La pintura fue confiscada por el régimen nazi y exhibida en 1937 en la muestra de arte degenerado organizada en Múnich para ridiculizar el arte moderno. A partir de ese episodio, Luz construye un relato que recuerda el convulso siglo XX europeo.
Hay una serie de viñetas de varios cuadros viajando en tren hacia Munich, metáfora del los viajes de los judíos a los campos de la muerte.La historia está contada desdes el punto de vista del cuadro, que nunca se ve por cierto, y sólo en la última página, acabado el tebeo, aparece una replica de la obra del pintor gitano, que muere antes de que llegue Hitler al poder, lo que hubiera ocasionado su internamiento en un campo de la muerte. Así que el cuadro, desde 1919 hasta 2004, pasa por una época de persecuciones, exilios y fanatismos, y habla de la fragilidad de la cultura frente a los totalitarismos; aún más, decribe que los alemanes fueron complices voluntarios de Hitler.
Estamos ante una lección de historia, el tebeo, como ante un un experimento narrativo ambicioso, que combina memoria, ensayo y ficción gráfica, y que alcanza una cumbre artistica, jugando con los diálogos y trazos que sin ser realistas insinuan las vivencias, en especial la de la exmujer de Muller.Hablando de terrorismo de estado y terrorismo a secas, el trabajo adquiere una dimensión adicional si se considera la biografía de su autor. Luz fue dibujante de ‘Charlie Hebdo’ y sobrevivió al atentado de enero de 2015.Se lee el el tebeo o cómic como una profunda reflexión sobre la libertad de expresión, la violencia ideológica y el papel de la pintura como forma de resistencia.
No se lo pierdan.













