Prueba Benelli Leoncino Bobber 400: Una custom para la generación Z más nostálgica

Prueba Benelli Leoncino Bobber 400: Una custom para la generación Z más nostálgica
Imagen de archivo: https://www.abc.es/

Prueba Benelli Leoncino Bobber 400: Una custom para la generación Z más nostálgica

Personalmente, ni siquiera la hubiera homologado como biplaza. Ni siquiera hubiera ofrecido el pequeño asiento desmontable para el pasajero que viene de serie, para que nadie cayera en la tentación de ser acompañado, pensé. A esta motocicleta no le pegan complementos, y se ha ganado el derecho a servir los intereses de un solo individuo. La última integrante de la gama Leoncino de Benelli, la nueva Bobber 400, transmite ese anhelo narcisista, esa voluntad de quien rueda en solitario porque así lo ha elegido…Noticia relacionada No No Nueva Royal Enfield Bullet 650, la «abuela» de las motos renace con más potencia y carácter IVÁN BOLAÑO DOFORNOEsta moto representa un concepto eterno, aquel que creció en manos de excombatientes estadounidenses de la II Guerra Mundial: de vuelta a casa comenzaron a desvestir y aligerar sus monturas, creando a posteriori una corriente, la Bobber, caracterizada por su asiento monoplaza, su ausencia de elementos superfluos, sus neumáticos del mismo diámetro y su fisonomía «long and low».

Un transformismo asociado a un estilo de vida que, como muchos otros retrospectivos (Café Racer, Scrambler, Tracker, etc.), se conserva hasta nuestros días y así lo refleja el trabajo de muchos fabricantes. En el caso de la nueva propuesta de la histórica firma italiana, la moto cumple con los estándares y cautiva a primera vista, con una silueta robusta larga y baja, con neumáticos gruesos de 16” en ambos ejes, guardabarros recortados, y una ergonomía típica custom de brazos abiertos sobre el manillar plano y piernas estiradas por la estriberas adelantadas. El «a, b, y c» de este universo.Prueba Benelli Leoncino Bobber 400 I. B.Además, la Benelli fusiona acertadamente ese custom tradicional con un toque moderno que recorre todo su cuerpo oscurecido.

Sólo está disponible en una versión, color Midnight Black. No hay brillos, ni flecos, ni tachuelas. El negro se apodera acertadamente de las llantas, el depósito, los dos escapes con salida apilada por el lado derecho e incluso su motor, generando una imagen más agresiva y underground. El faro delantero mantiene el arco LED característico de la familia Leoncino, la luz de posición y la de freno están integradas en los intermitentes traseros y toda la iluminación es de led.

Los espejos se posicionan en los extremos, el filtro de aire visible a través de una cubierta transparente y el depósito de combustible luce el logotipo incrustado y ofrece una capacidad de 15 litros. La instrumentación cuenta con una compacta pantalla digital TFT a color circular en el centro que ofrece bastante información. Las manetas son regulables y las estriberas están engomadas. Recordemos que aunque Benelli es una firma profundamente italiana con más de 100 años de historia, la compañía se encuentra en manos de Keeway, la marca registrada de QianJiang Group, un gigante de la industria china.

Sin embargo, sigue gestionando en su centro de diseño de Pésaro el desarrollo de unas monturas mantienen ese inconfundible estilo europeo y cuidado gusto por los detalles.Prueba Benelli Leoncino Bobber 400 I. B.Como las grandes cruisers americanas, la Bobber recibe un bicilíndrico en V -no en paralelo- a 60 grados, con transmisión por correa. Es un motor refrigerado por líquido y de 385 cc de cilindrada, con 35,4 CV a 8.000 vueltas y un par motor de 36 Nm a 4.500 rpm. Es una moto realmente fácil, para todo tipo de conductores pero sobre todo para motoristas noveles con el carné A2, por su motor dócil que prioriza la suavidad y con el que nadie se sentirá desbordado por su potencia, pero que ofrece una pegada franca, lineal y ampliamente suficiente como para que se dibuje en tu cara una sonrisa de satisfacción.

De esta mecánica también me sorprendió su buena elasticidad y capacidad de recuperación, subiendo de vueltas con finura y viveza. La caja de cambios es de seis velocidades y funciona con mucha precisión. Además, la moto no genera casi calor, ni siquiera en conducción urbana, lo que incrementa su confort de marcha. Por cierto, el sonido que emite el doble escape es grave y emocionante.

El motor está anclado en un chasis de doble cuna de acero y se asocia a una horquilla invertida de 35 mm de diámetro con un recorrido de 125 mm y un doble amortiguador trasero con un recorrido de 65 mm que funciona en conjunto con el basculante trasero. El equipo de frenos viene marcado por pinzas de cuatro pistones y anclaje axial que muerden un disco de 300 mm. Detrás les acompaña un disco de 240 mm, acompasado todo por el inevitable ABS de doble canal y un sistema de control de tracción TCS desconectable. Cuenta con unas generosas llantas de 16 pulgadas, equipadas con neumáticos 130/90 delante y 150/80 detrás del fabricante CST, que ofrecen un buen rendimiento.Prueba Benelli Leoncino Bobber 400 I.

B.En cualquier caso, la parte ciclo de esta Benelli se comporta de modo más que correcto. El bastidor y el basculante de acero no merecen críticas, y las suspensiones, aunque algo secas, aseguran un buen compromiso entre solidez y rigor, además de una estabilidad precisa para dar unos buenos golpes de gas en carreteras viradas. Igualmente, la frenada es digna: los mandos muerden sin exceso ni debilidad, y cuando se aprieta con contundencia la maneta, la moto se detiene con potencia y feeling.La nueva Leoncino Bobber, que supone el debut de la marca en el segmento cruiser, es realmente una moto accesible para todo tipo de conductores y tallas, pues estamos ante un vehículo de escasísima altura de asiento (730 mm) y de diseño clásico «triángulo rígido» que facilita en gran medida el confort de su conductor y las maniobras en parado, incluso marcha atrás. También se trata de uno de los modelos más ligeros de su categoría, tan sólo 180 kg en orden de marcha, una cualidad más en pro de la maniobrabilidad.Prueba Benelli Leoncino Bobber 400 I.

B.Al mismo tiempo, tanto su longitud total de 2,2 metros como su escasa distancia libre al suelo hace que la Bobber tenga un centro de gravedad muy bajo, ganando así una gran estabilidad en los trayectos rectos, aspecto en el que también influyen los dos neumáticos ‘bajitos’ de 16 pulgadas, con la goma delantera más ancha de lo habitual (130 mm). El radio de giro de la dirección es bastante limitado y esto la penaliza sobre todo en el uso en ciudad. Aparentemente, la nueva Leoncino 400 podría parecer una cruiser menos adaptada a los tramos revirados, pues con esa larga distancia entre ejes, ese donut delantero y con el típico lanzamiento de horquilla incrementado, su gobierno de curva en curva no parecería una de sus virtudes. Sin embargo, hay que señalar que es mucho más ágil de lo previsible, y gracias a que los ingenieros de la firma italiana no exageraron en las cotas de la dirección proporciona una alta capacidad de maniobra en todo tipo de situaciones, sin obligar al usuario a pelearse con la dirección para hacerla entrar en la curva.MÁS INFORMACIÓN noticia No Yamaha renueva la versión más viajera de su Ténéré 700, la World Raid noticia No 814Trail, la escuela de moto trail más grande de Europa, abre sus puertas en Madrid noticia No Triumph arranca la temporada con un evento simultáneo en toda EspañaEl triángulo ergonómico no exagera la posición del conductor, que si bien adopta la típica postura custom de piernas y brazos estirados, se puede considerar confortable y de ‘riñones descansados’…

Una postura bastante neutra para tratarse una custom de libro. El asiento es envolvente y ofrece un buen acolchado. En general, el nivel de acabados es bastante correcto para ser una moto accesible, el tacto de pulsadores es agradable y toda la moto transmite una sensación cualitativa alta. La Benelli Leoncino Bobber 400 ya está disponible en color Midnight Black, con un precio de venta al público de 5.290 € y 5 años de garantía.