
Argüello reivindica la importancia de la iniciación cristiana: "En España ha pasado la época en la que decíamos ‘Soy católico porque he nacido en España'"
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha hecho referencia a la renovación pastoral y el desafío de reavivar la fe en una sociedad cada vez más secularizada en su discurso de inauguración de la Asamblea Plenaria. En su intervención, ha planteado la necesidad de una Iglesia “en camino”, capaz de adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia evangelizadora.
Argüello ha hecho alusión a las nuevas Líneas Pastorales del episcopado para el cuatrienio 2026-2030, bajo el lema ‘¡Poneos en camino!’, subrayando que este documento busca inspirarse en el itinerario de Jesús hacia Jerusalén y en el relato de los discípulos de Emaús. Según ha explicado, estas claves son “de gran ayuda para ponernos en camino con los ojos y los oídos bien abiertos, dispuestos a reconocer y acoger el paso del Señor”.
El presidente del episcopado ha señalado que este proceso implica una actitud activa y abierta, en la que la Iglesia debe estar atenta a los signos de los tiempos y a las necesidades concretas de las personas.
Uno de los ejes principales de la Asamblea será la reflexión sobre la iniciación cristiana.
Argüello advierte de un cambio de paradigma en la sociedad española: “En España ha pasado la época, asentada durante siglos, en la que decíamos: ‘Soy católico porque he nacido en España’”.
En este sentido, el también arzobispo de Valladolid ha subrayado que ya no se puede dar por supuesta la fe, sino que es necesaria una “tarea de personalización”. Recordó además que el Concilio Vaticano II definió el catecumenado como el “noviciado de la vida cristiana”, destacando su importancia para la vida de las diócesis.
Argüello ha puesto en valor el crecimiento de adultos que reciben los sacramentos: “En esta Pascua han sido miles los adultos que han recibido los sacramentos de la iniciación cristiana”, aunque pone el foco en la necesidad de acompañar estos procesos con comunidades vivas.
Argüello también ha apelado por impulsar comunidades que acompañen a los nuevos creyentes: “¿Cómo impulsar el primer anuncio y abordar con audacia y creatividad la iniciación cristiana?”, se ha planteado, insistiendo en que esta prioridad debe ser transversal a toda la acción de la Iglesia.
Finalmente, destaca la importancia de una pastoral vocacional renovada tras el Congreso de Vocaciones de 2025.
A su juicio, es necesario promover una cultura vocacional que implique a toda la Iglesia: “¿Qué sacerdotes para este mundo de hoy?, ¿qué consagrados?, ¿qué fieles laicos?”, se ha cuestionado, invitando a una reflexión profunda sobre el futuro de las vocaciones.
Con este discurso, Argüello marcó el tono de una Asamblea centrada en la misión evangelizadora y en la necesidad de una Iglesia más consciente, participativa y en salida.













