
Cien años del Lyceum Club Femenino: Un legado entre luces y sombras
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El Lyceum Club Femenino, una asociación española dedicada al desarrollo social y cultural de la mujer, celebra su centenario. Fundado en Madrid en 1926, durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, el Lyceum Club no representó inicialmente una amenaza para las autoridades, quienes incluso promovieron la incorporación de mujeres a la actividad parlamentaria.
María de Maeztu: Fundadora y figura clave
La directora fundadora del Lyceum Club fue María de Maeztu (1881-1948). Es importante destacar que su hermano, Ramiro de Maeztu, un destacado periodista, ensayista y pensador político de la Generación del 98, fue brutalmente asesinado por soldados del Frente Popular en 1936. Tras este suceso, María de Maeztu se exilió de Madrid por temor a su propia vida.
Además de su labor en el Lyceum Club, María de Maeztu fundó la Residencia de Señoritas en 1915 y el Instituto Escuela en 1928.
En 1932, fue profesora en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid. Sin embargo, en 1937 fue depurada por el gobierno del Frente Popular y suspendida de empleo y sueldo. A pesar de esto, algunos historiadores han intentado justificar sus manifestaciones favorables a la Iglesia Católica como producto de un trastorno mental, ignorando su profunda fe.
Resulta paradójico que instituciones como la Fundación Ortega Marañón realicen actos en los que los herederos ideológicos del Frente Popular reivindiquen la figura de María de Maeztu y el Lyceum Club, lo que algunos consideran un blanqueo historiográfico sin base científica.
La visión cristiana de María de Maeztu
En su obra “Historia de la cultura europea”, María de Maeztu defendió la necesidad de una vuelta a la concepción cristiana de las clases sociales para lograr la coexistencia entre ellas. Consideraba que la clase burguesa tenía una misión de enlace y coordinación entre las demás clases, pero que esto solo sería posible si se volvía cristiana y católica.
Desde joven, María de Maeztu manifestó su religiosidad.
Según un estudio de Mercedes Montero, la mayoría de las estudiantes de la Residencia de Señoritas, fundada por Maeztu, asistían a misa los domingos.
Otras socias católicas del Lyceum Club
Otra figura asociada al Lyceum Club fue María Goyri (1873-1954), filóloga y pedagoga que trabajó en la Residencia de Señoritas y en el Instituto Escuela de Madrid. Goyri, quien contribuyó a la ampliación de la educación para las mujeres, estaba casada con Ramón Menéndez Pidal. Según Antonio Lago Carballo, María Goyri asistía a misa a las seis de la mañana sin que nadie lo notara, debido a su discreción. Su esposo, Ramón Menéndez Pidal, también destacó su “ánimo tan austeramente religioso” y su “ejemplar resignación” durante su larga enfermedad.













