
Álex de la Iglesia y su Fascinación por la Literatura Argentina: Un Encuentro con Borges en Buenos Aires
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Cuando tenía 25 años, Álex de la Iglesia quedó tan cautivado por la novela ‘Bomarzo’ de Manuel Mujica Láinez que decidió viajar a Italia para conocer los escenarios que la inspiraron: los paisajes del Lazio y el jardín manierista del siglo XVI, repleto de esculturas enigmáticas y figuras mitológicas. Aquel viaje, realizado junto al guionista Jorge Guerricaechevarría, incluyó un encuentro inesperado que ambos atribuyeron a un fantasma, una anécdota que refleja la esencia de la obra de De la Iglesia y su profundo aprecio por la literatura argentina.
Rodaje en Buenos Aires y un Encuentro con la Cultura Porteña
La conexión de Álex de la Iglesia con Argentina se fortaleció cuando el actor y productor Adrián Suar le propuso dirigir ‘Felicidades’, una comedia negra que explora las tensiones de una pareja en crisis durante una caótica fiesta de cumpleaños.
La obra, protagonizada por Diego Capusotto, combina terror y humor en una pesadilla extrasensorial.
Durante su estancia en Buenos Aires, De la Iglesia tuvo la oportunidad de sumergirse en la cultura local. En una cena en el restaurante Don Julio, el director expresó su deseo de conocer a los amigos del autor del artículo.
Consciente de la admiración de De la Iglesia por Borges, se organizó un encuentro con el escritor Eduardo Álvarez Tuñón, un ferviente admirador del cineasta, y Óscar Conde, especialista en tango y lunfardo.
Un Tesoro de Borges: Cartas, Objetos y Ediciones Únicas
Álvarez Tuñón recibió a De la Iglesia en su casa, donde compartió un tesoro de recuerdos y objetos relacionados con Borges. Le mostró una carta manuscrita de Baudelaire, el globo terráqueo que Borges tenía en su departamento y una carta dictada a su madre solicitando apoyo para un caudillo radical.
El momento culminante fue cuando Álvarez Tuñón le regaló a De la Iglesia una edición de bolsillo de ‘La Ilíada’, que Borges siempre llevaba consigo, y una antología de Quevedo que el autor de ‘El Aleph’ había preparado en 1947.
Finalmente, Álvarez Tuñón le obsequió una edición desconocida de ‘El Congreso’, una sinopsis larga que Borges incluyó en ‘El libro de arena’. Emocionado por este encuentro, De la Iglesia compartió la experiencia con su hermano, un profesor de literatura.
La reunión, llena de anécdotas literarias y reflexiones sobre el tango, concluyó con la promesa del cineasta de regresar a filmar otra película en Buenos Aires.
Álex de la Iglesia, con su botín de recuerdos y experiencias, se sintió como un verdadero porteño, confirmando su profunda conexión con la cultura y la literatura argentina.












