Nuevos descubrimientos en Altamira gracias a la tecnología

Nuevos descubrimientos en Altamira gracias a la tecnología
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Nuevos descubrimientos en Altamira gracias a la tecnología

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

La cueva de Altamira vuelve a ser centro de atención gracias a una investigación que ha permitido acceder a zonas inexploradas de la cueva original. Una reconstrucción científica, basada en tecnología de punta, está revelando datos clave para la conservación de este patrimonio mundial.

Un dron revela secretos ocultos

La clave del proyecto reside en la utilización, por primera vez, de un dron dentro de la cueva de Altamira. Este dron fue equipado para capturar datos en una zona previamente inaccesible. El desafío era considerable, debido a las limitaciones del entorno: ausencia de señal, espacios reducidos y, fundamentalmente, la necesidad de evitar cualquier alteración del yacimiento.

El sistema utilizado no es un simple dron con cámara, sino un equipo dotado de tecnología Lidar-SLAM, capaz de obtener datos tridimensionales con precisión milimétrica.

Esta tecnología resulta esencial para operar en un entorno tan complejo y sin señal GPS como el interior de una cueva.

Análisis de alta resolución

El objetivo primordial era examinar una pared vertical localizada en una zona elevada de la cueva, inaccesible mediante métodos tradicionales. Gracias al vuelo controlado del dron, se ha logrado obtener información de alta resolución que antes no estaba disponible.

Los datos recopilados han evidenciado la presencia de fracturas activas, bloques inestables y acumulaciones de sedimentos. Estos elementos son fundamentales para comprender la estabilidad geológica de la cueva y anticipar posibles riesgos para su estructura.

Un gemelo digital para la conservación

Esta reconstrucción digital no está destinada al público general, sino que es una herramienta de trabajo interno para los investigadores. Funciona como un gemelo digital que permite analizar detalladamente el estado de la cueva, supervisar su evolución y, sobre todo, anticiparse a posibles problemas.

Este enfoque se inscribe dentro de la estrategia de conservación preventiva de Altamira, que busca adelantarse a los problemas en lugar de esperar a que ocurran.

La monitorización de la estabilidad de la roca y la detección de cambios estructurales permiten tomar decisiones informadas que minimicen las intervenciones.

El futuro de la investigación

El trabajo forma parte de un proyecto más amplio, liderado por la Universidad de Zaragoza, que se centra en el uso de gemelos digitales para la conservación del patrimonio cultural. El éxito de esta misión abre la puerta a nuevas formas de investigar y proteger espacios de gran valor histórico.

Mientras la ciencia avanza, el equipo del museo reafirma que la cueva original continúa siendo un espacio de acceso restringido para asegurar su preservación. La neocueva sigue siendo la opción para que el público pueda apreciar cómo era Altamira en el Paleolítico superior, sin poner en peligro el yacimiento original.

Este proyecto demuestra que la tecnología no reemplaza al patrimonio, sino que lo protege. Permite visualizar lo que antes era invisible y analizar lo que no se podía medir, facilitando la toma de decisiones para que Altamira se conserve intacta para las futuras generaciones.