
Sanidad andaluza en el centro del debate electoral
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La sanidad se ha convertido en el tema central de las elecciones autonómicas en Andalucía, programadas para el 17 de mayo. Según encuestas del CIS y el CENTRA, este es el principal problema que preocupa a los andaluces. Los socialistas buscan aprovechar esta situación para criticar los ocho años de gobierno del PP de Juan Manuel Moreno, recordando que la gestión sanitaria durante sus últimos años generó un malestar que fue decisivo para su salida de San Telmo. El descontento actual se evidencia en las listas de espera, que superan el millón de pacientes, con 200.000 esperando una operación y un tiempo medio de espera de 173 días, el más alto del país.
Esta legislatura también se ha visto marcada por errores en el cribado de cáncer de mama, una crisis que ha afectado al menos a 2.317 mujeres, generando la primera gran crisis política para Moreno, quien destituyó a su consejera de Salud y gran parte de su equipo, entregando el mando sanitario al consejero Antonio Sanz.
El PP, consciente de la sensibilidad del tema, intenta minimizar los daños en campaña. La Junta Electoral incluso ha prohibido la proyección en centros públicos de un documental crítico con su gestión sanitaria, titulado *Andalucía no responde*.
Confrontación de modelos sanitarios
Este domingo, Moreno y María Jesús Montero, acompañados por Alberto Núñez Feijoo y Pedro Sánchez respectivamente, defendieron sus modelos sanitarios en Córdoba y Gibraleón. Montero alertó sobre el “desmantelamiento de lo público”, mientras que Moreno calificó estas acusaciones de “bulo”. Antonio Maíllo, de Por Andalucía, criticó el modelo “clasista” de Moreno que, según él, “deprecia lo público”.
Moreno admite margen de mejora
Moreno reconoció que “hay margen de mejora” y que deben “hacerlo mejor”, pero rechazó la afirmación de que “estamos mucho peor que antes en muchas áreas”. Defendió las cifras presupuestarias destinadas a Sanidad, asegurando que “no llegaba a los 9.000 millones de euros” cuando asumió la presidencia en 2019, y que actualmente se sitúa “en 16.200 millones”. También destacó la oferta de empleo público.
El presidente del PP-A desmintió el “bulo de las privatizaciones”, aunque no se refirió a los contratos sanitarios con entidades privadas, prorrogados sin base legal tras la pandemia o fraccionados tras la supresión de controles previos, lo que ha motivado investigaciones penales. En cuanto a las listas de espera, Moreno admitió que “son altas”, pero acusó a los socialistas de haberlas “metido en los cajones” cuando gobernaban.
Montero promete atención primaria en 24 horas
En Gibraleón, Montero criticó el deterioro de la sanidad pública bajo el gobierno de Moreno y prometió “rescatarla”. La candidata socialista aseguró que su primera decisión como presidenta sería “garantizar que nadie espere más de 24 horas para ser atendido por el médico de familia; que nadie espere más de 30 días para hacerse una prueba diagnóstica; que nadie espere más de seis meses para ser intervenido por un problema de salud”.
“Vamos a rescatar al sistema sanitario. Sabemos hacerlo”, subrayó Montero, enfatizando que el PSOE es “la alternativa real para poder cambiar el rumbo de esta comunidad, parar la privatización, defender lo público y garantizar esa igualdad de oportunidades”.
Maíllo critica el modelo del PP
En Córdoba, Antonio Maíllo, candidato de la coalición de izquierdas Por Andalucía, criticó el “modelo estafa” del PP, acusándolo de “desmantelar los servicios públicos”. Lamentó que el modelo social de Moreno implique que “el que quiera curarse, que se lo pague; el que quiera formarse de calidad, que se lo pague; y el que quiera dependencia, que venda la casa”.
“Andalucía no aguanta un tercer mandato del PP. La sanidad pública no aguanta un tercer mandato del PP. La educación gratuita, como la hemos entendido, no soporta otro mandato del PP y de Moreno Bonilla”, concluyó Maíllo.













