
El peligro oculto en tu garaje: por qué no debes usarlo de trastero
El garaje es una de las zonas que más conflictos genera en una comunidad de propietarios. Aunque su único propósito es guardar vehículos, muchos vecinos utilizan sus plazas de aparcamiento como trasteros improvisados, una práctica que, además de estar prohibida, entraña serios riesgos.
Así lo explica Antonio Ruiz Ortega, responsable de comunicación del Colegio de Administradores de Fincas de la Región de Murcia, quien señala que el uso indebido de las plazas de garaje es una de las facetas que más obliga a los administradores a “emplearse muy a fondo”.
El principal problema de acumular enseres como cajas, libros o trastos es la seguridad. Antonio Ruiz Ortega advierte que la normativa contra incendios es muy clara al respecto, ya que estos objetos “pueden ser elementos que sirvan como combustible, pueden ser objetos inflamables, y que luego no, pues le estén incrementando el riesgo a la comunidad en caso de un incendio”.
Por ello, la ley prohíbe almacenar cualquier elemento ajeno a los vehículos en las plazas.
Además del riesgo de incendio, esta práctica dificulta las labores de limpieza e higiene del garaje. Cuando una máquina fregadora no puede acceder a todos los rincones, la suciedad se acumula.
También pueden convertirse en “focos de problemas de infestación”, ya que las plagas como roedores o insectos buscan lugares donde esconderse. Cada vez más vecinos son conscientes de ello y avisan a sus administradores para que tomen medidas.
Si un vecino detecta que otro utiliza su plaza como almacén, la recomendación es clara: contactar con el administrador de fincas.
Este profesional se encargará de mediar para evitar una “fricción entre propietarios”. El administrador comunicará al dueño de la plaza la necesidad de retirar los enseres, actuando como intermediario para preservar la buena convivencia.
“Siempre al final es más violento que seas tú el que le llames la atención, que que sea el administrador”, subraya Ruiz Ortega.
Otra duda frecuente en los garajes es la instalación de cargadores para coches eléctricos. No se necesita permiso de los vecinos, pero es obligatorio informar al administrador y contratar a una empresa instaladora homologada.
La instalación debe discurrir por zonas comunes de forma ordenada, y el boletín debe aportarse a la comunidad para futuras inspecciones. Para ello, muchas comunidades ya están instalando bandejas en el techo para facilitar el cableado.
En cuanto a los trasteros, aunque están diseñados para guardar enseres, nunca deben almacenarse objetos peligrosos como “varias botellas de butano”, ya que generan un peligro para toda la comunidad.
Finalmente, es importante recordar que los gastos del garaje no se reparten por igual: un propietario que no tiene plaza paga una cuota menor, ajustada a su coeficiente de escritura y a los gastos de su vivienda.













