
China Lidera la Revolución Subterránea con Túneles Submarinos Récord
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China continúa desafiando los límites de la ingeniería con proyectos subterráneos y submarinos ambiciosos. Su enfoque tecnológico se basa en superar constantemente los logros existentes, transformando la conectividad entre regiones.
Esta capacidad de innovación se materializa en túneles más extensos, trenes de mayor velocidad y sistemas operativos en condiciones extremas, marcando una diferencia con soluciones ingenieriles y de planificación sin precedentes.
China Completa el Túnel del Yangtsé y Establece un Nuevo Récord en el Delta del Río Perla
El gigante asiático ha finalizado la construcción de un túnel ferroviario de alta velocidad debajo del río Yangtsé, permitiendo el tránsito de trenes a 350 km/h. Esta obra forma parte de una línea que se extenderá hasta Chengdu, abarcando aproximadamente 2,000 kilómetros.
Este proyecto conecta la isla de Chongming con Taicang, integrándose en un plan de inversión que supera los 500 mil millones de yuanes. La excavación del tramo subacuático tomó casi dos años, utilizando una tuneladora de 15 metros de diámetro.
Además, China ha alcanzado un hito en el estuario del río Perla, donde la tuneladora “Shenjiang-1” perforó hasta 113 metros de profundidad bajo el lecho marino, estableciendo un récord mundial para túneles de alta velocidad.
Este tramo forma parte de la línea Shenzhen-Jiangmen de 116 kilómetros, que integrará la Gran Área de la Bahía y reducirá significativamente los tiempos de viaje entre importantes ciudades del sur. Esta obra sortea presiones hidráulicas extremas y estratos geológicos complejos, consolidando el liderazgo técnico del país en excavaciones submarinas.
El Ambicioso Proyecto del Túnel de Bohai
China ha aprobado la construcción de un túnel debajo del estrecho de Bohai, uniendo Dalian y Yantai en aproximadamente 40 minutos. Actualmente, este trayecto requiere más de seis horas por carretera o ferry. La propuesta describe un recorrido de más de 120 kilómetros que permitiría un enlace continuo entre zonas industriales del norte y otros centros económicos.
Desde 2018, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China ha reforzado los análisis técnicos. En 2019, se encargó a la China International Engineering Consulting Corporation una evaluación detallada, cuyos resultados iniciales ya existen. En 2026, el proyecto recibió la aprobación formal, aunque aún se están resolviendo cuestiones técnicas finales antes de comenzar la construcción completa.
El diseño previsto incluye dos galerías principales para trenes y una central para mantenimiento, con diámetros cercanos a 10 metros. Los trenes circularían a unos 240 o 250 km/h dentro del tramo submarino, con sistemas de control que vigilan filtraciones y condiciones internas. La actividad sísmica en el mar de Bohai exige la incorporación de compartimentos estancos y redes de sensores que detectan cualquier cambio en tiempo real.
Implicaciones Ambientales y Desafíos Futuros
El análisis ambiental introduce una capa adicional de complejidad. Aunque el tren puede reducir emisiones en comparación con el avión en viajes largos, este efecto depende de cuántos viajes cambian realmente de modo de transporte. La construcción de túneles exige grandes cantidades de hormigón y acero, lo que incrementa las emisiones asociadas a la infraestructura.
El entorno del Bohai presenta condicionantes específicos, siendo un mar interior con ecosistemas sensibles y problemas ambientales acumulados. La zona alberga especies como la foca moteada y zonas de paso de aves migratorias, que pueden verse afectadas por el ruido y la gestión de materiales excavados.
Las decisiones futuras dependerán de cómo se gestionen estos factores. Evaluaciones ambientales completas, planes para controlar sedimentos y un seguimiento continuo del impacto marcarán el ritmo del proyecto. El uso final del túnel influirá en el balance de emisiones previsto, dependiendo de si se priorizan trenes de carga y pasajeros o se facilita el paso de coches.
China consolida su liderazgo con avances simultáneos: el récord de 113 metros en el Perla, el Yangtsé ya finalizado a 350 km/h y el Bohai aprobado, formando una red submarina que redefine la conexión entre regiones.













