
Los vecinos de esta villa gallega no olvidan lo que un presidente de gobierno hizo por ellos: "Don Leopoldo fue un benefactor para el pueblo"
Un día como hoy, 14 de abril, pero hace 100 años nacía en Madrid un ribadense más, Leopoldo Calvo Sotelo. Un hombre que llegó a ser presidente del gobierno de España pero que nunca mostró ínfulas de grandeza. Una persona cercana que siempre que podía se escaqueaba de sus escoltas para ir a comprar churros en Ribadeo, navegar por la Ría o pasear con su esposa por la entonces poco conocida Playa de As Catedrais. Así es fácil de entender que la población de Ribadeo se muestre a favor de dedicar el año 2026 a la figura de Leopoldo Calvo Sotelo y su impronta, porque, más allá de ideologías políticas, Leopoldo era un ribadense más.
Era un habitual del muelle, siempre que tenía un rato andaba por allí conversando con la gente, y le encantaba navegar por la Ría de Ribadeo a bordo del Juanín, el pequeño barco que en la actualidad preside la entrada a la localidad desde una rotonda.
Son muchos los detalles y anécdotas que recuerdan de él los vecinos de Ribadeo.
Lo definen como un hombre sencillo y cercano, un benefactor para la villa, gracias al cual se desarrolló la traída de agua, se impulsó el puente de los Santos y se puso Ribadeo en el mapa.
Corren incluso algunas historias llamativas sobre algún problema con la autoridad que tuvo un vecino mítico de Ribadeo, Yuma, y para cuya resolución fue de mucha ayuda la intervención del que consideraba un buen amigo, Leopoldo Calvo Sotelo. Pero esa historia se diluye entre la realidad y la ficción y, preguntado sobre ella, el propio Yuma es esquivo: “Bueno sí.. tuve un problema allí, un poco… pero ná, pero bien”.
Al margen de esa historieta, Yuma explica que era “muy amigo” suyo, a veces tomaba un café con él y a su juicio era “un presidente que hizo mucho por el pueblo” .
Lamenta que no durara más tiempo en el poder porque no contó con el apoyo necesario de la gente: “Apoyamos nada más que unos pocos y no llegó”. A día de hoy sigue siendo amigo de la familia Calvo Sotelo que le parece “una gente estupenda”.
Con cariño y agradecimiento recuerda a Calvo Sotelo otra vecina, Susana Álvarez, quien explica cómo ayudó a su madre a conseguir un trabajo en un momento muy delicado para su familia. Su padre sufrió una enfermedad incapacitante y su madre trabajaba como limpiadora para sacar adelante a la familia. Pero la mujer necesitaba algún trabajo más porque no llegaba y pidió ayuda a “Don Leopoldo”.
Gracias a su intermediación consiguió cubrir una baja de otra persona en el Instituto Laboral (el actual IES Dionisio Gamallo) y con eso pudo sostener a la familia. Para ella Leopoldo fue “una persona que miró por nosotros cuando nos hacía falta y le dio una opción y una oportunidad a nuestra madre para sacarnos adelante, para nosotros fue un benefactor”.
Los ribadenses han compartido muchos veranos con Calvo Sotelo y su familia y, a día de hoy, siguen compartiéndolos con su descendencia, ya que es habitual la presencia en la villa de sus hijos con sus familias.
Este martes 14 de abril, día mismo del centenario del nacimiento de Calvo Sotelo, arrancan en Ribadeo los primeros actos en su memoria. El primero de ellos es una ofrenda floral ante su tumba, en el Cementerio Municipal de Ribadeo, sobre la Ría que tanto amaba. Posteriormente se celebra un pleno extraordinario para hacer la declaración oficial del Año Leopoldo Calvo Sotelo.
En esta sesión interviene como portavoz de la familia su hijo, Juan Calvo Sotelo, y quien fuera alcalde de Ribadeo en aquella época, Antonio Martínez. También estará en el pleno el presidente del Parlamento Gallego, Miguel Ángel Santalices. Para finalizar el día se oficiará una misa en su recuerdo cantada por la Coral Polifónica de Ribadeo.
El alcalde, Dani Vega, destaca que quieren dedicarle este año “bajo la reflexión, el debate y también el recuerdo de su impronta”. Destaca algunos de los proyectos que salieron adelante en Ribadeo gracias a su apoyo como el Puente de los Santos, el abastecimiento de agua, la Avenida de Galicia, o el empujón turístico a la Playa de As Catedrais.
El regidor asegura que “este año lo vamos a dedicar, no solamente a recordar su figura, sino a debatir y reflexionar sobre ese político que tuvo España, que estuvo poco tiempo en la presidencia del gobierno pero si que tuvo una impronta importante”.
Como resumen señala el actual regidor ribadense que “son actos para poner en valor un presidente que era de Ribadeo, un presidente de gobierno que llevó siempre a Ribadeo, tenía devoción por nuestro pueblo, y yo creo que la frase que está en el Salón de Plenos es clara y explica muy bien lo que queremos hacer: Quien honra a su pueblo debe ser honrado”.













