Alumnado con altas capacidades desmonta el mito: "Las buenas notas llegan con el esfuerzo"

Alumnado con altas capacidades desmonta el mito: "Las buenas notas llegan con el esfuerzo"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Alumnado con altas capacidades desmonta el mito: "Las buenas notas llegan con el esfuerzo"

El concepto de alumno con altas capacidades a menudo se asocia exclusivamente a un expediente académico brillante, pero la realidad es mucho más compleja. En Euskadi se han reforzado los protocolos desde Educación para su detección y algunos centros escolares recogen el guante para avanzar en ese sentido. En el colegio Corazonistas de Vitoria han ido un paso más allá: no sólo los identifican, sino que les ofrecen un espacio para desarrollar su talento a través de proyectos reales. Escucha la interesante entrevista en COPE Euskadi a Arane Uriarte, que coordina el proyecto junto a otro compañero, y a dos de los alumnos: Diego de 14 años y Hugo de 12.

Lejos de la antigua idea que vinculaba la alta capacidad a una cifra de cociente intelectual superior a 130, el enfoque actual es mucho más amplio.

Arane Uriarte, una de las coordinadoras del proyecto en Corazonistas, explica que hay un “componente de creatividad muy alto” que no se limita al ámbito artístico, sino que se aplica en la resolución de problemas. “Ven el mundo de otra manera”, asegura Uriarte sobre estos alumnos, destacando que tienen intereses y motivaciones diferentes.

Otro de los grandes estereotipos que este programa ayuda a derribar es que los alumnos con altas capacidades siempre obtienen sobresalientes. “Para nada”, afirma Uriarte, quien confirma que en los grupos de trabajo ha habido “incluso repetidores”. La alta capacidad no siempre es académica, por lo que se les debe exigir y motivar como al resto para que desarrollen sus talentos específicos.

El Gobierno vasco, a través de Berritzegune, ha impulsado en los últimos años un cribado general en los centros escolares para no dejar sin identificar a este alumnado.

Pero como señala Uriarte, “no vale con identificar, ¿qué pasa si ponemos una etiqueta y luego no hay una respuesta?”. Por ello, en Corazonistas crearon proyectos especiales para ellos, que este año se materializa en el diseño y construcción de un rocódromo para el centro.

Hugo y Diego son dos de los estudiantes implicados. Explican que el rocódromo servirá “para que los pequeños jueguen o también para hacer educación física”. El proyecto, sin embargo, se enfrenta a problemas reales, como el retraso de una empresa proveedora.

“Llevamos casi un mes esperando”, comenta Diego, mientras buscan alternativas para avanzar.

Los propios alumnos son los primeros en desmontar la idea de que su capacidad les garantiza el éxito. “Yo creo que la gente, cuando piensa en altas capacidades, piensa que nosotros hemos tenido suerte por haber nacido así”, reflexiona Hugo. “Las notas llegan con el esfuerzo, no sólo con las altas capacidades”, insiste, una idea que comparte su compañero Diego.

Este no es el primer proyecto de este tipo que realizan. En años anteriores han diseñado un coche de carreras, Diego estuvo en él, intentaron crear un espectáculo de drones, produjeron un podcast con celebridades como Unai Simón y Mikel Bustamante, y desarrollaron una escape room que todavía está en curso.

Con la madurez de quien entiende que el camino es largo, ninguno tiene prisa por decidir qué será de mayor.

De momento, se centran en seguir aprendiendo a trabajar en equipo y resolver problemas reales, a la espera de poder inaugurar su nuevo rocódromo el próximo mes de mayo.