
La ilusión del Huesca se mide en la 'final' de Ipurua
El último empate de la SD Huesca ha supuesto un punto de inflexión en el ánimo del equipo y la afición. El conjunto oscense mostró una cara competitiva, con garra y empuje, que le permitió jugar “de tú a tú” contra un rival de la parte alta.
Esta actuación, reconocida por los aficionados en El Alcoraz, ha reavivado la esperanza en la permanencia.
La principal razón de este optimismo es la consolidación de un centro del campo que por fin parece funcionar. La irrupción del trío formado por Álvarez, Mier y Jordi ha dotado al equipo de equilibrio, pelea y criterio con el balón, llevando a los analistas a afirmar que “por fin tenemos equipo”.
Con este nuevo espíritu, toda la atención se centra en la visita al Eibar en Ipurua, un partido considerado como una final.
A pesar de que se enfrentan el mejor local contra el peor visitante de la categoría, la confianza es alta, y se cree que “podemos ir a Eibar y ganar tranquilamente si vemos el Huesca del domingo pasado”, sobre todo tras el último partido del conjunto armero, que se quedó sin tirar a puerta.
El entrenador, Oltra, se enfrenta a decisiones importantes para el once titular. En la zaga, se espera el regreso de Joaquín, una vuelta crucial ante la sanción de Jorge Pulido.
Mientras, en la delantera, crece el debate sobre la titularidad de Jordi Escobar, a quien algunos consideran “el mejor delantero de la plantilla a muchos kilómetros de distancia”.
El ambiente en el entorno del club es que una victoria en Ipurua podría cambiarlo todo. La fe es tal que se afirma con rotundidad que, de conseguir los tres puntos, el equipo afrontará los siguientes partidos con una dinámica ganadora.
Este resultado se ve como el impulso necesario para afrontar el tramo final, con una afición que vuelve a creer y se desplazará a Eibar para apoyar al equipo.













