
El Congreso rechaza la propuesta de Junts sobre el burka por desacuerdo en competencias migratorias
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La propuesta de Junts para prohibir el uso del burka en España ha sido rechazada en el Congreso debido a la oposición de PP y Vox. Aunque estos partidos comparten la idea de prohibir el velo integral, no están de acuerdo con la inclusión en la propuesta de una disposición adicional que delegaría en la Generalitat de Catalunya competencias migratorias actualmente en manos del Estado.
Desacuerdo en la derecha sobre competencias migratorias
Esta es la segunda vez en pocos meses que la derecha no logra un acuerdo en el Congreso para tramitar una ley que prohíba el uso del burka o el nicab. En febrero, una iniciativa similar presentada por Vox fue rechazada con la oposición de Junts.
Josep Pagès, diputado de Junts, defendió la propuesta argumentando que no pueden “aceptar que en nuestras calles haya personas invisibilizadas, borradas, cosificadas por una práctica que es sumisión, humillación y esclavitud”. Sin embargo, la propuesta incluía la cesión de competencias sobre migración y fronteras a la Generalitat, lo que generó el rechazo de PP y Vox.
Cristina Teniente, diputada del PP, aseguró que su partido comparte “el fondo” de la proposición de ley y considera que “el burka y los velos integrales” son “instrumentos de subordinación clara” que deben ser prohibidos. Sin embargo, no están de acuerdo con utilizar este tema para introducir una nueva cesión de competencias a Catalunya. El PP anunció que presentará una proposición de ley en este sentido.
Blanca Armario, diputada de Vox, criticó la “mala memoria” de Junts y acusó al partido de ocultar “sus verdaderas intenciones” tras el intento de prohibir el uso del burka: “Transferir las competencias sobre fronteras, la seguridad en los puertos o la expedición de documentos oficiales”. Vox se opuso a cualquier cesión de competencias.
La postura de la izquierda
El PSOE, a través de su diputada Andrea Fernández, afirmó que “evidentemente el burka, el nicab o cualquier prenda orientada o destinada a ocultar o denigrar a las mujeres es contraria al feminismo”. No obstante, consideran que convertir a las mujeres que son obligadas a llevar burka “en un problema policial es sencillamente un planteamiento equivocado”.
Gerardo Pisarello, parlamentario de Sumar, expresó que “las prohibiciones que se han planteado en Francia o Bélgica simplemente han expulsado a las mujeres del espacio público, en muchos casos marginándolas”. Considera que se necesitan competencias, pero no para perseguir a los más vulnerables, sino para evitar que las mujeres sufran acoso inmobiliario, explotación laboral o violencia machista.













