
¡Alerta! Golpes de calor en perros: Un peligro que ya no es solo de verano
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Un reciente incidente en Barcelona, donde un perro sufrió un golpe de calor en abril, ha generado preocupación. El veterinario Alejandro Arce, de la clínica Rock and Pets de Miengo, advierte que los riesgos asociados a las altas temperaturas se están adelantando. “Nadie pensaba que en abril podían pasar estas cosas, pero está cambiando el clima”, ha señalado, enfatizando la importancia de reconocer los síntomas a tiempo.
Síntomas y actuación rápida son cruciales
Cuando el jadeo no es suficiente para regular la temperatura de un perro, esta aumenta descontroladamente hasta alcanzar niveles críticos. Los síntomas principales incluyen jadeo intenso, mareos e incluso desmayos.
En estos casos, la rapidez en la actuación es vital. “Es cuestión de minutos salvarle la vida”, subraya el experto.
Arce insiste en que la intervención del dueño antes de llegar a la clínica es fundamental. La recomendación principal es mojar al animal con agua fresca, nunca helada, enfocándose en áreas con alta vascularización como axilas, ingles, cuello y almohadillas.
Errores que pueden ser fatales
Un error común y potencialmente fatal es usar hielo o agua muy fría. “Hielo es un error tremendo”, advierte el veterinario.
Esto provoca una constricción de los vasos sanguíneos superficiales, enfriando solo el exterior del animal y pudiendo causar un shock hipotérmico. La combinación de agua a temperatura ambiente y un ventilador, si se dispone de él, “ha salvado a muchos perros”.
Razas más vulnerables
Aunque cualquier perro puede sufrir un golpe de calor, algunas razas son más propensas. Un estudio mencionado por Arce indica que el 37% de los perros afectados son bulldog francés e inglés. Estas razas braquicéfalas (de hocico chato) tienen dificultades respiratorias, un problema tan grave que algunos se plantean dejar de criarlas si el cambio climático continúa.
Causas comunes y peligros evitables
La causa más frecuente de un golpe de calor no es el encierro en un coche, sino el ejercicio físico en las horas más calurosas del día, generalmente entre las 10:00 y las 19:00.
La combinación de alta temperatura y humedad es especialmente peligrosa, ya que dificulta la evaporación del calor por parte del perro.
Dejar a un perro en un vehículo es otro gran riesgo. La temperatura dentro del coche puede aumentar 30 grados en solo 10 minutos, convirtiéndose en una trampa mortal. Abrir un poco la ventanilla no soluciona el problema, ya que el coche se recalienta igualmente por la radiación térmica.
Prevención: La clave para evitar tragedias
La situación también es preocupante en Cantabria, donde Arce atiende “más de 5” casos cada verano en su clínica, principalmente en razas braquicéfalas, pero también en otras como el labrador. Por ello, el experto enfatiza la importancia de la prevención, ya que el golpe de calor es una emergencia evitable.
“El golpe de calor siempre es una negligencia”, concluye.













